Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
En estos días solamente hay críticas para el alcalde Marcos Cruz Molina. En la calle no hay mucha gente contenta que nos aborde y peor aun, muchos de ellos son de su mismo partido político. Es un secreto a voces el descontento de día a día por decisiones y actuaciones que no explica o que no se pueden entender aun cuando las explica.
Una fuente cercana al productor contratado por el alcalde Marcos Cruz Molina asegura que fue el mismo alcalde Marcos Cruz Molina quien decidió por músicos de fuera de Vega Baja en su oferta de música durante las Fiestas de Pueblo celebrarse próximamente.
«La oferta del Gobierno Municipal para las Fiestas de Pueblo se consumó mediante el anuncio ya publicado en la prensa regional. Allí, obviamente, solo incluye músicos vegabajeños no pagados en el Rumbón. A todos los demás se le pagan cantidades grandes, algunas de dos cifras».
Aunque se supo que a última hora se buscaban músicos de Vega Baja para de alguna manera ser incluídos en una programa enmendado, «ya el daño se ha hecho, con esa actitud continua poco vegabajeña de esta administración de que los músicos tienen que rogarle y los incluye en sus actividades cuando tienen que trabajar gratis o por poco dinero, mientras que a Pirulo, Mily Quezada, a Andy y a otros si no hay chavos, nonines», expresó un conocido músico vegabajeño. «!Que le diga a alguno de ellos que no hay dinero o hay poco dinero! Ellos no vienen porque sea Vega Baja, sino porque le pagan. Y el alcalde, que se supone que le dé trabajo y contratos a los vegabajeños primero que a nadie, es una fábrica de desempleo y de desprecio y rechazo a los propios suyos. Lo cierto es que con esas actitudes, ganan de nuevo los penepeístas en 2016, porque a los populares y a los vegabajeños les ha dado patadas».
«El primer año dijo que en la Calle Acosta no habrían machinas ni se cerraría la calle y nos dimos cuenta que era mentira cuando las empezaron a poner. El segundo año dijo que las machinas serían para los niños, pero esas eran las menos. El billete es el que manda aquí en las Fiestas de Pueblo. Y las decisiones las toman los contratistas. El alcalde se somete servilmente a ellos», expresó un reconocido comerciante del mismo partido político del alcalde.
«En Vega Baja no manda el alcalde. Ahora quitaron el Registro Demográfico después que era el que iba a servir a varios pueblos. No pasa nada importante. Un millón de pesos en un edificio para un Cine-teatro que no se ve progreso. Otro elefante blanco más para este pueblo, un edificio como el de la supuesta biblioteca electrónica. El alcalde está camarón».
«La Plaza ahora dicen que no va a estar lista para las Fiestas de Pueblo. Hicieron ese edificio que esconde la belleza de la Plaza sabe Dios sin la intervención del Instituto de Cultura o con su silencio, porque eso es antiestético y no se ve bien. Los motores y la cablería la pudieron poner soterrada, si es que eso es para eso», dijo una Ingeniera vegabajeña.
