Anoche en la clase de la Escuela de la Historia Vegabajeña

Thomas Jimmy Rosario Martínez
Thomas Jimmy Rosario Martínez

La discriminación

Anoche en la clase semanal de la Escuela de la Historia Vegabajeña conversamos sobre las injusticias cometidas por los que se creen superiores sobre otros. Con la excusa económica y religiosa de la colonización, se esclavizó a los aborígenes. Luego los españoles miraban desde el hombro a los criollos, esclavizaron a los negros y a los pobres. Eso ocurrió en el Puerto Rico de antes y después de los españoles. Distintas maneras de discrímen lo aprendimos con los españoles y  los americanos, pero también hemos creado nuestras propias versiones locales.

Vegabajeños en el Grito de Lares

Padilla, José Gualberto (Dr)Pasamos por el recuento de los levantamientos de los distintos países que tuvieron su «grito» hasta que llegamos al Grito de Lares que ayer unos celebraban y otros conmemoramos. De acuerdo a Elsa Tió, José Gualberto Padilla fue el líder de la Junta Revolucionaria de Lares en Vega Baja. Hay una versión de la tradición oral que ubica a la esposa de Padilla desapareciendo los documentos importantes sobre el particular cuando se materializó el arresto del médico vegabajeño en 1868. El ideal de independencia que se heredó de ese acontecimiento llevó posteriormente  a varios vegabajeños a ser parte de la Revuelta Nacionalista en la década de 1950 y del Eército  Nacional Boricua «Los Macheteros» en los ochenta.

CORNELIUS RHOADS



El Caso Rhoads

CORNELIUS RHOADS EN EL TIMESFinalmente hablamos del caso del Dr. Cornelius Rhoads, un americano que vino a realizar unas investigaciones científicas auspiciado por la Fundación Rockefeller y a quien se le atribuye haber matado a varios puertorriqueños e inoculado cáncer a otros. Cuando leí la carta, las quijadas de los compañeros de la Escuela se quisieron caer, de la indignación:

Texto de la carta en la cual el asesino en serie Cornelius P. Rhoads le confesó espontáneamente a su amigo Ferdie el 11 de noviembre de 1931 que había asesinado a ocho pacientes y les había trasplantado el cáncer a varios más mientras hacía experimentos en el Hospital Presbiteriano en San Juan de Puerto Rico bajo el auspicio de la Fundación Rockefeller de Nueva York. (Traducción: Pedro Aponte Vázquez).

Estimado Ferdie:

Mientras más pienso en el nombramiento de Larry Smith, tanto más me disgusto. ¿Has oído de alguna razón para justificarlo? Ciertamente es extraño que se le haya otorgado el puesto a un hombre ajeno por completo al grupo de Boston, despedido por Wolbach y hasta donde sé, carente por completo de reputación científica. Algo anda mal, probablemente con nuestro punto de vista.
La situación en Boston está resuelta. Parker y Nye manejarán el laboratorio conjuntamente y Kenneth o Mac Mahon será el ayudante; el jefe se quedará. Por lo que alcanzo a vislumbrar, mis oportunidades de encontrar un empleo en los próximos diez años son absolutamente nulas. Uno ciertamente no se siente estimulado a intentar adelantos científicos cuando viene a ser un obstáculo en lugar de una ayuda para progresar. Aquí puedo conseguir un empleo requetebueno y estoy tentado a tomarlo. Sería ideal excepto por los puertorriqueños —ellos son sin duda la raza más sucia, más vaga, más degenerada y más ratera que jamás haya habitado la esfera. Enferma habitar la misma isla con ellos. Son hasta más bajos que los italianos.
Lo que la isla necesita no es labor de salud pública, sino una ola gigantesca o algo que extermine la población. Entonces podría ser habitable. Yo he hecho lo mejor que he podido para adelantar el proceso matando a 8 y trasplantándoles el cáncer a varios más. Esto último no ha causado muertes todavía… La cuestión de la consideración por el bienestar de los pacientes no desempeña papel alguno aquí —de hecho, todos los médicos se deleitan en el abuso y tortura de los desafortunados sujetos.
No dejes de hacerme saber si te enteras de más noticias.
 
                                              Sinceramente,
 
                                                                                                           Dusty
RHOADS CARTA DE RHOARDS SOBRE LOS PUERTORRIQUENOS
RHOADS Carta-de-Dusty-Rhoads-a-Ferdie-manuscrita-dorso-249x300«Dusty» era el sobrenombre del Dr. Rhoads. Esto ocurre en un ambiente donde su vehículo sufrió vandalismo en Cidra y en los albores de un huracán que afectaría a Puerto Rico. Eventualmente se fue de Puerto Rico pero esta misiva inició investigaciones, censuras y fue denunciado por el Partido Nacionalista de Puerto Rico en las elecciones de 1932 como un genocidio planificado contra los puertorriqueños por Estados Unidos.
Entre la verdad y la magnificación, hay obviamente la percepción de racismo de ese talentoso investigador. Creó la duda con sus propias acciones y aunque en parte se minimizó la gestión oficial para descubrir la verdad, nunca pudo borrar sus excesos históricos. Una medalla de la American Association for Cancer Research para los investigadores del cáncer que se otorgó desde 1979 ya no lleva su nombre por estimarse en 2009 que la carta era muy ofensiva.
RHOADS THE INDICTMENTRecordamos anoche cómo hace algunos años Jacobo Morales junto a Emmanuel «Sunshine» Logroño parodiaba al supuesto exterminador de puertorriqueños en una pieza de comedia al estilo de la obra de Mary Shelly, Frankenstein. La película Los Condenados, escrita por Roberto Busó García, se basó en el mismo tema.
Edificios de bloques de barro en el Siglo XX
Como propina, hablamos de los edificios de Vega Baja construidos con bloques de barro. El amigo José Luis (Chigui) Arraiza nos confirmó que su tío, Ismael Reyes, era el constructor. Hemos detectado la casa del Dr. Fructuoso Sánchez Castaño, en la Calle Blanco Sosa, la Casa de Neco Arraiza y la de su hermano Fermín, en la Calle Acosta, la de la Familia Berthinet-Jimenez donde hoy día hay un laboratorio radiológico en Algarrobo y la de la Familia Jiménez en la Carretera 155. La Escuela Intermedia Angel Sandín también fue realizada parcialmente con bloques de barro. Seguimos investigando.

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