Smyrna Vega| Entre la paz y la guerra

Esmirna Vega
Esmirna Vega

Todos quisiéramos aportar a esta isla de una forma u otra. Todos quisiéramos que esto mejorara y fuésemos el país que tanto anhelamos ser.

Acabo de leer una critica muy esperada hacia mi persona, pero con mucho respeto y es algo que agradezco. Esperada porque creo que el tema de la política y la religión es algo que nunca llegamos a estar del todo de acuerdo.

Toda mi vida he sido cristiana, aunque en muchas ocasiones he tambaleado en el camino, Dios siempre ha llegado a tiempo. Pero he visto como dentro de las iglesias, en muchas, se ignora el tema de la situación del país en cuanto a la política se refiere.

He visto como muchos feligreses por ignorar dicho tema son timados y no pueden tomar decisiones sabias a la hora de ejercer su voto en las urnas. En Puerto Rico, la mayoría de las personas somos creyentes en Cristo Jesús. Pero miremos la situación de hoy día, un gobierno corrupto, lleno de injusticias y nuestro pueblo sufriendo las enormes malas decisiones que los políticos han tomado. Todo por la falta de conocimiento y la ignorancia de un tema tan importante para nuestro desarrollo como pueblo.

Cuando leemos las Sagradas Escrituras podemos ver que desde que el pueblo de Jehová, Israel, pidió rey para ellos, la política siempre ha sido parte de la historia bíblica. Unos reyes han estado para bendecir al pueblo y otros para maldecirlo. La historia no cambia, seguimos en las mismas. Hoy día, donde la corrupción es el pan nuestro de cada día dentro del gobierno, nuestro pueblo sufre consecuencias severas como si fuese alguna plaga o maldición. La situación no mengua, sino que continúa de manera viciosa y destructiva.

Como ciudadanos desconocemos nuestra historia, trepamos al más simpático y le creemos al que más fotos se tire. No estudiamos a las personas a fondo, no analizamos realmente quienes son y porqué desean llegar a donde aspiran. Es ahí donde comienzan nuestros dolores de cabeza, nuestro bolsillo a sufrir y nuestra dignidad como pueblo a desgarrarse.

Me gustaría aclarar, antes de continuar, que no tengo deseos de aspirar a ninguna posición política. En estos momentos he seguido de cerca a muchos líderes y he aprendido cosas que antes desconocía. Pero como dicen en la crítica, «eso no me pega». No porque no tenga las ganas de que las cosas mejoren o no tenga la capacidad para ejercer ciertas posiciones. Me veo con mucha más capacidad que algunos que están por fama, dinero y caprichos. Pero creo que como dice el dicho «Zapatero a su Zapato».

Mi llamado ante Dios es otro y es hacia donde deseo marchar. Tampoco digo que un cristiano no pueda ejercer posición política. Si vemos algunos casos como el de William Wilberforce. Un predicador y político que luchó incansablemente para abolir la esclavitud. Logrando que muchos vieran la estupidez que cometían en la venta y compra de seres humanos por ser de otro color de piel. Para mi es una persona de admiración total. Dio todo por cambiar la historia.

Mientras la mayoría de los políticos se burlaban de él y le trataban como loco, Wilberforce continuaba su llamado para detener semejante carnicería humana. Entre él y su primo William Pitt lograron grandes hazañas para destruir la injusticia racista de esos tiempos tan duros que se vivieron. Les exhorto a que vean la película Amazing Grece, verán de que les estoy hablando. Y como ellos, muchos otros cristianos han luchado dentro del ambiente político logrando grandes cambios positivos para la ciudadanía.

No obstante, ese no es mi caso, he visto cosas muy buenas y he conocido personas de todos los partidos que merecen reconocimiento por su amor, posición y compromiso por su patria. Pero de igual manera he visto personas que no tienen ni la más mínima idea de porque razón desean postularse. Esos que hablan muy bonito y se retratan hasta con el gato de las casas. Esos que no los ves trabajando en ninguna de sus fotos pero si posando como para una revista de gala. Aquellos que les preguntas el porque de su aspiración y te dicen que el pueblo es quienes los aclaman, no ellos.

Y otros que debido a sus deudas piensan que trabajar en la política los hará millonarios. Esos últimos son los que terminan presos antes de terminar los cuatrienios, pues por dinero hacen mil disparates. He visto como se han intentado destruir familias enteras, sacando trapos sucios al sol con tal de sacar del medio a sus oponentes. La gente se entera de lo que hiciste hace 15 años atrás y de lo que jamás hiciste. Como dijo un gran amigo al cual no mencionaré «la política se ha convertido en un balde de ratas». Esa expresión se debe a que mientras algunas personas desean que todo mejore, otras se dedican a fastidiar lo bueno y dañar todo lo que esté a su alcance.

En cuanto al comentario que se hizo llegar de que me gusta estar en dos aguas por la política y la religión, quiero decir que esa persona que informó debe orientarse mejor de lo que habla. Cuando en la biblia habla de estar en dos aguas nos está diciendo que hay personas que les gusta vivir una vida de maldad y una vida con Dios. Nada que ver con trabajar para la sociedad y ser un buen ciudadano. Si vamos a la biblia encontramos al Rey David, un hombre conforme al corazón de Dios; la Reina Esther, una mujer que arriesgó su vida para salvar a su pueblo de la masacre decretada en el reino; Moises, un líder criado como príncipe, quien guió a un pueblo entero a la libertad; y así sucesivamente varias personas que reinaron un pueblo los llevaron a la libertad y justicia.

Me gustaría equivocarme sobre mi pensar, pero si esta crítica se debió a que un aspirante lo comunicó para que fuese publicado, me parece que la mediocridad es más amplia de lo que pensaba. Temiendo a que alguien más los tumbe de su reino y pueda hacer mejor trabajo del que pensaba. Pero vuelvo y recalco que no es de mi interés en este momento tomar posiciones como esas.

Tengo muchos proyectos que están aguantados en lo que culmino mi proceso de embarazo y ahora de recuperación por la cirugía. Creo que puedo aportar a mi país de otras maneras que no sea entrando en el balde de ratas. Y de algún día querer lanzarme a aspirar, será porque realmente tendré el tiempo, dedicación y dinero para invertir en todo lo que se considere para ganar y ser una persona de cambios positivos, no una plasta más en el gobierno, de esos ya hay muchos.

No obstante, trataré de brindar lo mejor de mi expresando mi opinión sobre lo que sucede si me es posible, entrevistar a algunos aspirantes para que todos podamos conocer quienes son y tomar las mejores decisiones. Puerto Rico está en una situación crítica como para darnos el lujo de emitir nuestro voto por cualquier loco que desee postularse. Hay que estudiar, analizar y cuestionar.

Espero que con este escrito halla aclarado las dudas de quienes pueden verme como competencia. También agradezco a quien hizo pública la crítica que le hicieron llegar. Esto nos dice mucho sobre lo bajo que caen algunos aspirantes cobardes, los que hablan a terceras personas y no dan cara de frente para que todos sepamos la clase de alimaña que se quiere postular. Así que mil gracias a quien hizo pública el comentario que le hicieron llegar por inbox.

En cuanto al trabajo que Dios me llamó ha ejecutar, en esas estoy bregando. Porque Dios es un Dios de orden y trabaja en su tiempo y en su momento. Le deseo éxito y bendiciones a todos lo que realmente quieren trabajar para el bienestar de nuestro país.

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