Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Rolando Rivera Garratón es un hombre maduro que se retiró de un trabajo de varias décadas en la Autoridad de Energía Eléctrica. Proviene de un hogar donde su padre, como empleado público, obtuvo el premio Manuel A Pérez por excelencia en el servicio público y luego trabajó con una compañía de refrescos. Su madre, que afortunadamente vive y reside fuera de nuestra ciudad, terminó de levantar la familia desde nuestra ciudad, criando sus hijos de forma ordenada y productiva. Lizzy Rolón, su esposa, es una profesora retirada que aun sigue dando servicios a los estudiantes por una vocación educativa que trae de su hogar paterno. Sus hijas, son tres encantos de jóvenes bien cuidadas en su crianza y con agendas de vida positivas y productivas. Junto a su familia nuclear, ha residido en Jardines de Vega Baja, Ciudad Real y Villas de la Playa, y toda su vida ha tenido vínculos sociales, musicales y políticos con los demás vegabajeños.
Rolando fue candidato a alcalde en las pasadas elecciones. Luego fue nombrado por el alcalde Marcos Cruz Molina al Comité de Transición, es miembro activo de la Escuela de la Historia Vegabajeña y recientemente fue seleccionado dentro del Comité Municipal del Partido Independentista Puertorriqueño para sustituir a Miguel A. Ojeda Trinidad en el cargo de legislador municipal por ese partido.

Es un hombre sencillo, sensible e inteligente que siempre está buscando la verdad. Yo recuerdo que antes de ser mi amigo en el sentido que lo somos hoy día, venía frecuentemente a hablar con mi padre de historia vegabajeña y de historia puertorriqueña. Ha preservado muchas fotografías importantes que ha compartido con nosotros en las sesiones de la Escuela y tiene innumerables anécdotas y conocimiento de muchos sucesos históricos de nuestra ciudad. Recientemente salvó del destino injusto de relegarse al olvido al boxeador Benjamín Dávila Cátala (Mimí), de quien sabíamos sus logros en el deporte, pero que no teníamos las evidencias para ser nominado a exaltación en el Salón de la Fama del Deporte de Vega Baja. Afortunadamente dedicó largas horas en la Hemeroteca de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras y consiguió el vínculo perdido del hito del vegabajeño al ganar un campeonato en las competencias de Guantes Dorados de Puerto Rico, lo que le catapultó del aficionismo al profesionalismo. Su gestión le ha valido el honor de ser designado para hacer la presentación de la persona a exaltarse el 12 de diciembre en el Teatro América.
Junto a Lizzette Rolón, su esposa, acude a las actividades de la Escuela de la Historia, a veces con un abanico gigante para refrescarnos del calor o con unas exquisiteces culinarias que disfrutamos hasta agotarlas. Son gente buena y noble, que en el retiro han decidido integrarse a ayudar a investigar los problemas y de ayudar a buscar soluciones.
Rolando juramentará hoy como legislador municipal. El Presidente le ha hecho llegar el material a discutirse en la sesión acostumbrada del segundo jueves de mes que es hoy y podrá integrarse a la consideración de medidas y asuntos que se traigan a consideración desde el pleno de la Legislatura Municipal. Por reglamento, será miembro ex-oficio de la Junta de la Historia Legislativa de Vega Baja, que creó el actual Presidente Ebrahim Narváez.

El término de Rolando Rivera Garratón será hasta que juramenten los próximos legisladores municipales en enero de 2017, según sean electos en noviembre de 2016. Viene a completar un término para el que fue electo Miguel A. Ojeda Trinidad quien renunció a su cargo por razones personales, luego de haber sufrido los embates de cáncer. No tiene mucho tiempo para aprender como novicio en estos menesteres. Ojeda lo aprecia y estará disponible brindándole su experiencia y conocimiento y por su interés en los asuntos locales y de fuera de Vega baja, auguramos que deberá tener una estancia exitosa en su desempeño. Dsede su cuenta de Facebook, ha solicitado de los vegabajeños que se comuniquen con él para crear.
¿Qué debemos esperar de Rolando?
Primero, no debemos perder de perspectiva que su primer deber es representar adecuadamente al Partido Independentista Puertorriqueño, en el planteamiento de sus principios y visiones. Fue seleccionado por sus compañeros y debe ser la voz -única, por cierto- de un partido de minoría que plantea asuntos políticos que no están generalmente dentro del espectro de preferencias de la mayoría ni de la otra minoría. Eso significa que puede ser un lobo solitario que en ocasiones solo se le permita el aullar triste y lastimoso de los que creen en sus verdades y la democracia les da la oportunidad de exponerlas.
Segundo, estar en minoría no significa que sus pensamientos no cuenten. Valen para plantear proyectos de iniciativa legislativa sobre los asuntos de Puerto Rico y especialmente de Vega Baja, para afinar proyectos de otros compañeros y aun de los que vengan del poder ejecutivo municipal. Valen también para fiscalizar, para criticar y oponerse a las ideas en las que no se crea o para señalar errores o actuaciones de los funcionarios o hechos que se desvíen de la ley o de la razonabilidad. En esta tarea, es un legislador del pueblo como los demás de mayoría y minoría.
Dentro de ese espectro de posibilidades, la dimensión de su trabajo puede ser notorio e importante si se dedica a estudiar problemas y plantear soluciones, que es lo que se espera de su designación. Rolando tiene la capacidad, el conocimiento y la disposición de aprender y actuar. Distinto a su fogoso predecesor Ojeda Trinidad, es de una personalidad tranquila, intuitiva y ecléctica.
Pero igual que Ojeda, ambos eran intérpretes de instrumentos de vientos de bandas de música, por lo que se espera que lo lleguemos a escuchar, aunque sea haciendo un poco de ruido después que afine.
