Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
El Informe M-16-03 de la Contralora de Puerto Rico se relaciona a la auditoría que hizo esa oficina al Gobierno Municipal de Vega Baja en la última etapa del gobierno del alcalde Edgar Santana Rivera, la administración de Iván Hernández González y los primeros seis meses de Marcos Cruz Molina.
También incluye ejecutorias de los alcaldes interinos cuando alguno de ellos estuvo ausente o cuando se inhabilitó a Santana por haber resultado culpable de los delitos que se le imputaron por la Oficina del Fiscal Especial Independiente.

De entrada, uno sabe que algo andaba mal en esa administración de Santana Rivera, cuando en todos sus años se repitió un déficit recurrente, incumplimiento de leyes, reglamentos y órdenes y una desorganización en todas las áreas de servicio.
Por fuera, parecía que era una época de abundancia pero por dentro había pillaje y desorden. Hubo gente que defendió hasta lo último por fe, especialmente aquellos que se beneficiaron de la situación, con el resultado que acompañaron al alcalde con su desgracia personal y también, de otras maneras, fueron perjudicados.
Al alcalde y a los exalcaldes se les dio oportunidad de defender sus puntos respecto a las deficiencias que se encontraron y de hecho, participaron en el proceso de investigación de la Contralora.
Los déficits acumulados fueron de $5,870,637, $1,849,612 y $877,860, respectivamente, para 2010, 2011 y 2012. ¿Cómo se acumula un déficit multimillonario con el pasar de los tiempos? Pues fácil, con presupuestos inflados de dinero a recolectar que nunca se habrá de captar y bregando de día a día con los ingresos y gastos para tratar de obtener más y pagar menos.
Pero desde el principio en la administración de Edgar Santana hubo un factor adicional y era el dinero que ilegalmente sustraían para sus finanzas personales. Había varias figuras conocidas como Irving Piñeiro, quien se declaró culpable por delitos menores comprendidos y cumplió una sentencia domiciliaria y otras restricciones de movimiento, el alcalde Edgar Santana a quien se le sentenció a más de una docena de años en la cárcel, cumpliéndola y otros contratistas amigos de Edgar Santana y enemigos de Vega Baja que declararon en el juicio los acuerdos privados que llevaron a cabo para hacer el robo de la década en nuestro gobierno municipal.