Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Sabido es que los vegabajeños y los puertorriqueños estamos viviendo una situación terriblemente penosa. No hay suficientes ingresos, mucha necesidad y oportunidades mermando cada día.
Pero el gobierno estatal y el municipal tiene que cuidarse de aumentar el sufrimiento y la incertidumbre.
La noche del martes no debe repetirse. Hay que tener prudencia en los avisos y los mensajes que se dan. Aun cuando confiáramos que el Gobierno Municipal no va a discriminar en el proceso de selección de oportunidades para alquilar vivienda con subsidio, la manera como ha instrumentado este derecho no ha sido exitosa.
Avisar que solo se considerarán las primeras cien solicitudes es suficiente para que se encienda la imaginación y se quiera estar entre ese centenar. Las estrategias para tener preferencia tienen que ser las de estar primero. Así vemos jóvenes adultos y niños en una espera indigna que nunca debió ocurrir.
Sabemos que el alcalde es una persona bienintencionada que planifica con luz sus pasos. Pero esto no le salió bien. Era innecesario este acto público donde se desbordara el interés de los necesitados, su exposición pública y a los peligros nocturnos que entraña estar a la intemperie.
Esperamos que el resto del proceso fluya de otra manera y que este mal comienzo no atrase ni entorpezca de ninguna manera la distribución del derecho a concederse.