Vega Baja en crisis de seguridad
Por Smyrna Vega

La seguridad de nuestro municipio es algo que considero primordial para todos los vegabajeños. Actualmente tenemos 16 Guardias Municipales, de los que pueden haber una baja de dos, llegando a una cantidad de 14 para todo nuestro pueblo.
Buscando más a fondo culpables de esta situación y posibles responsables, tenemos como Comisionado Municipal, el señor Edgardo Santiago Canales. Considero que quién debe crear propuestas, buscar equipo, luchar aumentos de sueldo y solicitar más oficiales para el municipio, es a quien el alcalde le delegue esa tarea, o sea, al Comisionado.
Se ha notado una dejadez de su parte hacia su responsabilidad y compromiso con el pueblo. Es inaceptable ver esta situación tan peligrosa en nuestra hermosa Vega Baja. Así que por este medio le solicito al alcalde Marcos Cruz que tome cartas en el asunto y llame a cuentas a este señor. La seguridad de Vega Baja no puede seguir en manos de personas sin interés de protegerla. Necesitamos gente comprometida que vele por el bienestar del ciudadano. Necesitamos personas con menos oratoria y más acción.
Otro punto de vista
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Como parte de mis convicciones sobre la libertad de pensamiento, no acostumbro intervenir en los escritos de mis compañeros del Diario Vegabajeño de Puerto Rico. Pero Smyrna trae unas realidades sobre la decadente Policía Municipal donde hay unos elementos que hay que considerar , que antes hemos expuesto en este medio.
Coincido conque la seguridad en nuestro municipio es algo primordial para todos los vegabajeños. Aunque ella responsabiliza al Comisionado actual, yo difiero que él tenga la responsabilidad de la merma en policías, de que no haya planes visibles, lo cierto es que ha habido unos problemas adversos que todos conocemos, ajeno al interés del actual Comisionado.
Al principio de su incumbencia, entrevistamos al Teniente Edgardo Santiago Canales. Posteriormente le hemos dado seguimiento y al día de hoy también sentimos al igual que Smyrna, que la fuerza municipal de seguridad ha mermado en presencia y en efectividad. Yo conozco todos los proyectos del Comisionado porque ha mantenido un diálogo abierto con la prensa local que representamos. Y creo que no ha sido falta de diligencia o de inteligencia que no haya sido exitosa su incumbencia. Hay obstáculos.
El Gobierno Municipal bajo la pasada administración tenía cerca de sesenta efectivos y una Guardia Municipal. El alcalde Santana heredó algunos policías corruptos y fomentó igual escuela entre policías municipales para la obtención de ascensos y favores personales, incluyendo una custodia personal permanente y seguridad hasta en su propio hogar. La Guardia Municipal desapareció, quitando apoyo a la seguridad de la Policía.
Sabido es que el anterior Comisionado estuvo relacionado con actos delictivos y que un vehículo, el que él usaba, tuvo que ser entregado para un estudio forense. En aquel momento había una división política entre empleados populares y penepés que provocó relaciones tirantes entre los bandos. Al final de la jornada, la pasada administración entregó una fuerza policial mermada, moralmente desacreditada y con un presupuesto menor, ya que el dinero que se utilizaba para efectivos, se destinó para parte de los esquemas de corrupción de entonces. A los policías se les redujo el salario, en violación de ley, de la misma manera que se hizo con los demás empleados municipales. La flota nueva que se adquirió, terminó en el patio del Cuartel Municipal inutilizada, por el uso, abuso y mantenimiento inadecuado. Aun queda un rezago de esa pugna política entre policías municipales que en distintos lugares tienen espacios dedicados a decir lo bueno que era bajo la administración anterior y lo malo que es ahora.
El amago del Gobierno Central para apoderarse de la institución de la Policía Municipal e integrarla a la Policía Estatal ha estado durante todo este cuatrenio. Con esos vientos, ningún alcalde responsable invertiría en hacer crecer la fuerza policíaca municipal, sería absurdo. Por otra parte, no es costo-efectivo invertir en una academia para crear policías municipales que cuando se gradúen financiados por el Gobierno Municipal de Vega Baja, opten por trabajar en otro pueblo. Eso lo puede hacer un recién graduado ya que en Puerto Rico no existe la esclavitud del trabajo. Si bien hay recursos en propuestas externas que pagan algunos gastos, se hace un compromiso económico de parte del Gobierno Municipal de algunos gastos que no son reembolsados.
Sume a esto que hubo que reembolsar a policías municipales bajo la pasada administración dinero no devengado por la torpeza de reducirle el salario ilegalmente. Ese dinero, junto a otras partidas igualmente producto de injusticias, errores y falta de adecuado asesoramiento legal y administrativo del alcalde Edgar Santana, redujo el presupuesto municipal, lo que inversiones en seguridad no podrían hacerse.
Hay muchos otros detalles que podemos analizar sobre este asunto cuya responsabilidad, si la hubiera, no debe caer en el funcionario intermedio sino en el que finalmente decide en dónde serán las inversiones del presupuesto que es el alcalde. En una economía municipal tan apretada, el nombre de la Policía Municipal no ha sido destacada en ninguno de los tres presupuestos que el alcalde ha confeccionado. Tal parece que la intención no es reducirla, sino eliminarla y lo está haciendo al ritmo de su propia extinción.
En cualquiera de los casos, lo cierto es que no hemos visto crecer la Policía Municipal de Vega Baja en número ni presencia, aunque sí en preparación profesional y ocupacional. Además, henos notado que los pocos que quedan tienen un trato menos confrontacional, más amable y de sentido de servicio en sus intervenciones.
La responsabilidad de la seguridad ha estado recayendo en la Policía Estatal cuya presencia tampoco es muy vistosa ni efectiva, por lo que en esta situación tendremos que adoptar la frase de «sálvese quien pueda».