Obituarios| Luz María Martínez

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

CRUZLa primer persona que recuerdo que me pudiera un inyección fue a Luz María Martínez. Para entonces tenía un ataque de asma y no existían las agujas desechables. Había que hervir para desinfectar las agujas de cristal y metal, tiempo que ella esperaba para luego en unos segundos pincharnos la nalga.

Una mujer inteligente, que trabajó fuera de Puerto Rico, regresó a nuestra isla y a su pueblo natal con una vocación de servicio incomparable. Tanto en el pueblo como el Montecarlo, cuando había una necesidad de administrar medicamentos o de dar algún servicio relacionado con la salud, pensábamos inmediatamente en Luz María. Ella siempre estaba disponible a pesar de las obligaciones con sus hijos y su hogar y conocía su trabajo de enfermera con una precisión de responsabilidad y conocimiento y una devoción que solamente podemos encontrar en una santa. No exagero, así era Luz María, un ejemplo que todos tenemos que perpetuar.

Luego de sufrir por mucho tiempo su propia enfermedad que no tenía cura, falleció. Su velatorio ha concluído, hoy será su sepelio a las once de la mañana en el Cementerio de Ojo de Agua.

Para  todos los que la conocieron y para mi en especial, Luz María será aquella mujer bella por dentro y por fuera cuyo nombre e imágen siempre teníamos en la parte de atrás de nuestra mente para activar su presencia cuando fuera necesario. Hoy manifestamos nuestro agradecimiento a una vida provechosa y ejemplar y perpetuamos su obra dentro del registro de la historia de los buenos vegabajeños.

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