Myrtelina Calderón Rey Madre Ejemplar 2015-Municipio de Vega Baja

myrtelinaEl alcalde de Vega Baja Marcos Cruz Molina reconoció a Myrtelina Calderón Rey en la noche del viernes durante la actividad del Vega Baja Gastronómico   como Madre ejemplar 2015  de Vega Baja.

En la actividad se dio lectura de la trayectoria de esta mujer que la destaca como gran madre dedicada y  abnegada.

Semblanza de Myrtelina Calderón

Por Violeta Landrón

En Puerto Rico existieron y existen cientos de madres destacadas por sus luchas, por sus trabajos en los campos, fábricas y, posteriormente en grandes empresas, política, comunicaciones, arte y en difíciles posiciones del liderazgo.

Hoy, haciendo un pequeño recorrido por las vidas de las madres  vegabajeñas y puertorriqueñas elogiamos, con orgullo, la trayectoria de doña Myrtelina Calderón Rey. Esta digna guerrera nació en Pugnado Afuera y fueron sus padres Carmen Rey Pagán y don Rafael Calderón Alicea. Su padre se desempeñó como listero en la Central San Vicente, y su madre, para ayudar en las necesidades del hogar se dedicó a la costura y luego trabajó en la fábrica de alfombras vegabajeña. Myrtelina es la mayor de cinco hermanos. Le siguen Héctor (fallecido), Nereida, Eliezer e Isolina.

Cursó Myrtelina sus años elementales en la escuelita de el Palmar, luego en la SUPA hasta su graduación de Escuela Superior en 1959-60. Conoce al Sr. Enrique Matos, natural de Aibonito, quien había llegado del ejército a vivir a Parcelas Amadeo en 1960. Surge un gran amor entre ellos y se casa en la Parroquia Vegabajeña. Tenía Myrtelina 19 años. Tuvo 6 maravillosos hijos, todos profesionales y ciudadanos orgullo de nuestra ciudad.

En 1979, cuando había criado y educado sus hijos, pensó que ya era tiempo de estudiar una profesión y dedicarse intelectualmente a ella, pues siempre tuvo el don de la dulzura, el consejo sabio y el abrazo fuerte para los desvalidos. Comenzó a estudiar en la Universidad Central de Bayamón, graduándose en 1983 de Trabajadora Social. Luego de hacer su práctica en el barrio Piñas de Toa Alta, comienza a trabajar en el Municipio de Vega Baja, dando adiestramiento a personas de mayor edad que no habían pagado el Seguro Social para que tuvieran una pequeña entrada económica, tejiendo, bordando, confeccionando alimentos,   tapicería, repostería, costura etc.

Ella comenta que fue una época donde pudo conocer el corazón noble de las madres y mujeres vegabajeñas. Veía como estas mujeres, con muchísimos problemas seguían adelante con ansias de aprender para producir. Al concluir este programa llamado “Adiestramiento y Empleo”, labora cinco años, como trabajadora social en el Programa Head Start, visitando hogares, dando consejería y tratando de rehacer familias para el futuro. Vivió los problemas sociales y cómo se desintegraban las familias.

Posteriormente comienza a trabajar en el Edifico Cano Llovio como Directora del Centro. Allí laboró con seres humanos muy cooperadores y especiales que hicieron, junto a ella, un equipo de trabajo digno y con grandes expectativas. De allí salían las graduaciones de mujeres que lograron aprender repostería, tapicería, bordado etc. Esas graduaciones se celebraron todos los años y era un acontecimiento muy positivo para la estima de damas que comenzaban sin saber nada y culminaban con sus negocitos caseros.

Pero de todas estas experiencias positivas trabajando con mujeres vegabajeñas alabamos  la gesta de otra Myrtelina, la dulce, la sensible, la del abrazo fuerte y la sonrisa franca. De alma de pájaro y manos de paloma. Myrtelina, siempre con su corazón dispuesto a escuchar las necesidades del otro. Tiene algo de Dios en su voz y en su sensibilidad exquisita esta madre- mujer nuestra que aún sigue trabajando, aunque jubilada, para los necesitados de consejos sabios.

Myrtelina Calderón Rey, hoy nos representa como “Madre Ejemplar” porque ejemplar ha sido tu camino, fuertes tus pisadas y alta tu fe en la familia, el trabajo y el creador que todo lo dirige.

¡Alabamos tu gesta con nuestra sociedad Vegabajeña y Puertorriqueña!

¡Felicidades Amada Amiga! ¡Que Dios te ilumine siempre!

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