
Alejandro García Padilla, primer gobernador que hace una guerra en contra de su propio partido.
Sentí vergüenza ajena al ver como humilló públicamente a sus legisladores, los que muchos consideramos valientes por no dejarse intimidar. Los que pensaron en el bienestar del pueblo antes de los embelecos del gobernador.
Ahhh! ¡Para acabar de arrematar! Al fin aceptó que sus ideas de colocar impuestos son puros caprichos. También noté que sin querer queriendo resaltó indirectamente la figura del Comisionado Residente Pedro R. Pierluisi, pues indicó que desde Washington se está trabajando para derogar la ley de Cabotaje. No le brindó méritos al Comisionado como lo hizo con otros, pero todos sabemos quién está dando cara por Puerto Rico.
Además, demostró su dictadura diciendo que buscará la manera de aprobar leyes sin necesidad de los votos de la legislatura. Volvió con la cantaleta de que el desempleo ha bajado. Es muy cierto, muchos desempleados se fueron del país y otros ya se les acabó el beneficio del mismo. Por lo tanto, no aparecen en las estadísticas.
Lo más irónico, fue que se dio pompas de que estuvo dispuesto al diálogo en todo momento cuando todos sabemos que muchos líderes políticos intentaron reunirse con él para hablar el asunto de la economía del país y plantearle estrategias y él se hizo de oídos sordos.
En su mayor habladuría en el mensaje lo que hizo fue realizar una campaña política culpando a la administración del señor Luis Fortuño, cuando recuerdo claramente que el señor Gobernador dijo que no usará de excusa la pasada administración y trabajará para el pueblo de Puerto Rico.
Así que en vez de ver un mensaje de seriedad, paz para el pueblo y alivio, escuché un mensaje de politiquería barata, tiranía, amedrentación, dictaruría, sarcasmo, mentiras entre otras cosas. Mire señor gobernador, Puerto Rico no es ciego ni analfabeta. El pueblo ya sabe quien es usted. Mi más sentido pésame al PPD por la muerte partidaria a que su presidente los está llevando.