Por Miguel A. Ojeda Trinidad, Legislador Municipal PIP
Mis compañeros legisladores del Partido Nuevo Progresista y el suscribiente, por separado, radicamos dos proyectos de resolución distintos oponiéndonos al Impuesto de Valor Añadido. El Presidente realizó un foro con tres versiones de personas bien informadas sobre el asunto, teniendo la cortesía de incluír tres de las personas más entendidas en los partidos políticos para este asunto. Suponía esto que nos beneficiáramos de dichas ponencias y que todos los legisladores municipales pudiéramos, de forma independiente e inteligente, llegar a nuestras propias conclusiones, hacer un informe digno y apropiado para presentarlo en la próxima sesión y votar las medidas.
Los vegabajeños no estaremos exentos de la aplicación del IVA si el proyecto legislativo en la Cámara de Representantes es aprobado por los dos cuerpos legislativos y el Gobernador lo convierte en ley. Por el contrario, estamos en el mismo bote de todos los demás puertorriqueños. El panorama no es bueno, en ninguna de las circunstancias, aunque los populares no parecen estar convencidos, tampoco explican porqué. Están como esperando que el Dios del Olimpo baje para ellos rendir su inteligencia individual y su poder de cuestionar precisamente otros poderes y hacer lo que le digan otros.
Mi planteamiento es sencillo. Un IVA de un impuesto del 16% no es aceptable. En eso debe estar de acuerdo hasta el representante Vasallo para el cual trabaja el Presidente de la Comisión de la Legislatura Municipal, para no repetir declaraciones ya hechas por Perelló, Tatito y Bathia, en clara oposición. Pero ni siquiera ese favor le quieren hacer los legisladores municipales populares a los vegabajeños. Es como si se estuvieran desprendiendo de su capacidad de pensar, opinar y hasta de servir de conciencia del pueblo.
¿Para qué nos representan entonces? Porque hasta donde sé, nosotros no estamos para defender los derechos que no sea de los vegabajeños. Entre lo que ordene nuestros partidos y lo que necesiten los vegabajeños tenemos que optar por lo segundo. Eso es sentido común. Yo sé que el alcalde juega su juego político con la Asociación de Alcaldes y nunca se expresa allá con su apoyo como lo ha hecho con otros asuntos donde oficialmente se ha unido al sentir de los vegabajeños. En este asunto de infelicidad colectiva con la espera, no se puede, por ninguna circunstancia, olvidar a los que servimos. Tampoco podemos apoyar algo que de entrada, nos hace tanto daño mental y que cuando se implante, nos cause perjuicio económico.
Darle larga al asunto como pretende la mayoría legislativa esperando que otro resuelva por nosotros para luego enviar los proyectos al cementerio de ideas y no imbuírse en los problemas que nos afectan podría ser un acto de cobardía, pero para mí es evadir responsabilidad y no servir como se debe. En mi caso, aunque fui elegido por el PIP, los represento a todos y legislo para todos. Mi posición personal es aun más estricta que la que le propuse en mi proyecto de resolución, porque he estudiado otras alternativas y sé que en el IVA estaremos en el carril equivocado. No sé porqué es tan difícil lograr un consenso en lo que todos estamos de acuerdo.
Yo sé que es más fácil legislar reconocimientos sociales, pero no estamos solamente para eso. Esto del IVA es un asunto medular en que como cuerpo nos tenemos que expresar. Si lo de ellos es no llevarle la contraria al Gobernador, al Alcalde Marcos Cruz Molina o a la Asociación de Alcaldes y quieren ese castigo que viene, que lo expresen. El silencio en este momento crucial de la historia no es opción; la transparencia es nuestra obligación.