El presidente del Colegio de Médicos-Cirujanos de Puerto Rico, Víctor Ramos Otero, propuso que los alcaldes del país realicen consorcios para disponer de los desperdicios sólidos, mediante los cuales generarían ganancias económicas, empleos y así evitarían la incineración.
“Lo que tienen que hacer los alcaldes, de la misma manera que hacen consorcios para obtener fondos federales, es hacer consorcios para degenerar la basura. Para efectos del gobierno federal, la basura es un bien comercial sujeto a comercio interestatal”, sugirió Ramos Otero antes de su presentación en una conferencia titulada “Incineración: Mitos y realidades”, celebrada en el Museo de Arte de Puerto Rico.
Agregó que “si los alcaldes se unen y un pueblo grande hace la mayoría de esto del reciclaje y cada uno hace el reciclaje, generarían mucho más dinero”.
Explicó, además, que cuando San Francisco decidió eliminar el incinerador, “generó tres veces más empleos de los que iba a generar el incinerador” y los municipios colaboraron en el proceso.
En cuanto a su propuesta, el médico dijo a la agencia Inter News Service (INS) que para viabilizar el consorcio entre pueblos lo ideal sería tomar un municipio que ya tenga su programa de reciclaje, como Guaynabo o Carolina, y se unan a otro más pequeño.
“Y hacen programas de reciclaje, hacen fábricas para producir algo con el plástico o material que vayamos a reciclar. Entonces, para separar estas cosas, se llevan a la planta central y de la planta central se llevan a las fábricas pequeñas que producirán con el plástico o papel reciclado”.
Previo a su presentación en la conferencia, el presidente del Colegio afirmó que la exsecretaria de la Gobernación, Ingrid Vila, no favorecía los proyectos de incineración, pero “tan pronto llegó Víctor Suárez empezaron a moverse los proyectos por petición de ciertos elementos y sin tomar en cuenta a los alcaldes”.
“Los alcaldes son la principal fuente de oposición, porque transportar estos materiales hasta la incineradora les costaría a los alcaldes mucho más dinero de lo que cubren ahora”, sostuvo Ramos Otero.
Reiteró que la posición del Colegio de Médicos-Cirujanos permanece en contra de la incineración y aseguró que se unirían a todas las manifestaciones o vigilias en contra del desarrollo de este u otro proyecto de incineración, por entender que hace daño a la salud de las personas.
Según explicó, el proyecto se agilizó durante la administración de Luis Fortuño mediante el establecimiento de una “emergencia energética”, no obstante señala que solo fue una excusa ya que si se quemara toda la basura producida en la isla solamente se produciría un siete por ciento de la energía necesaria.
Ramos Otero ofreció una conferencia en la que disertó sobre el efecto de las dioxinas en la salud. Las dioxinas son contaminantes ambientales, preocupantes por su elevado potencial tóxico y son producidas por combustión de materiales orgánicos en la presencia de cloro, por ejemplo en la incineración de basura, quema de árboles y erupciones volcánicas.
A este tóxico se le asocian padecimientos como cáncer, diabetes, enfermedades del hígado, del corazón, problemas en la piel, conjuntivitis, fatiga, problemas inmunológicos y neuropatías.
