Alcalde Marcos Cruz celebra el pasado y planifica el futuro

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR

Thomas Jimmy Rosario Martínez 2013En la edición de hoy de Primera Hora, bajo la firma del periodista Gerardo G. Otero Ríos, aparece el alcalde de Vega Baja, Marcos Cruz, contestando algunas pocas preguntas para la sección Tu Zona, de dicho diario.

Es interesante conocer sus respuestas. La primera tiene que ver con lograr un presupuesto balanceado y un cierre sin déficit del pasado año fiscal. Para eso, una firma privada debe estar certificando un superávit. La noticia es vieja, ya que desde su comparecencia a la Legislatura Municipal hace unos meses atrás, ya lo había informado. Pero la certificación constituiría una verificación respetable, de acuerdo a la ley, lo que se conoce como single audit.

De recibirse esa ratificación ubicaría a nuestro actual alcalde en una posición de respeto fiscal. A eso lo precede la planificación y la utilización sabia del dinero que entra a las arcas municipales y que él desde el poder ejecutivo, administra. Personalmente sé que eso es así y aunque puede haber diferencias en cuanto a lo que utiliza el dinero, he visto como ha sabido distribuir en forma inteligente cada partida y manejar las reclamaciones y exigencias judiciales en forma inteligente y diligente. Pero lo más importante es que no hay una sola distracción que pueda recordarse de mala utilización de recursos municipales o de apropiación de recursos públicos. Un año en esa manera de trabajar las finanzas podemos considerarlo bueno, pero dos años, ya podemos establecerlo como una buena costumbre. No hay nada que impida que llamemos la actual administración como honrada y leal a los principios que la constituyen.

La segunda pregunta contestada tiene que ver con el casco urbano. Habla de la pintura de los edificios, de la remodelación de la Plaza Pública y restauración del Teatro Fénix. Se dice que la pasada administración tenía el proyecto de pintura, pero para ser fieles a la historia, el mismo comenzó en planes con la administración de Luisito Meléndez. Bajo la siguiente administración se pintaron algunos edificios pero inexplicablemente, predominaba el azul, como ahora predomina el rojo en los rótulos municipales que hemos sugerido que se cambie. Hasta la Legislatura Municipal en aquel momento se pintó de azul.

La diferencia ahora es que los comerciantes escogieron los colores pasteles aprobados por el Instituto de Cultura de tres modelos, uno ideado por los vegabajeños Pedro Puig Brull y su esposa la educadora «Puruca Arraiza», otro del Instituto de Cultura, bajo la responsabilidad del arquitecto Elliot Cruz y la última de una recreación digital sugerida por el Gobierno Municipal. El resultado es evidente, el casco del pueblo se está viendo más cuidado estéticamente y colorido. Para los comerciantes, es motivante el esfuerzo oficial. Ya está la gente discurriendo por las calles principales y los estacionamientos ocupados.

En la tercera contestación tenemos también que estar de acuerdo porque suscribe el sentido de pertenencia y el orgullo por los recursos que tenemos en la ciudad. El quiere reforzar esa médula de nuestra razón de ser como pueblo y es la parte filosófica que siempre debe tener cada acción que haga.

En la cuarta contestación ratifica su interés por el comercio tradicional. No poniendo más impuestos como ha hecho y ayudando con incentivos ha sido parte de su manera de tratar este renglón. Su palabra confraternizar, aplicada a los ciudadanos, es la más apropiada para unir a los vegabajeños.

No necesitamos saber más. Si sacamos la política partidista de la ecuación, eso es lo que debe hacer, eso es lo que dice que va a hacer y eso estará bien que lo haga. Si sigue esta fórmula al pié de la letra, cumplirá su promesa de que venía a hacer historia, pero de la buena.

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