Este estado se lo debo a un amigo de las letras, y también a las trágicas noticias de hoy.
No soy buena matemática, pero aquí está mi estadística: Por cada delincuente de Borinquen, hay 10, 20, 30 madres y padres honrados; por cada estafador, 10, 20, 30 trabajadores responsables; por cada violador, 10, 20, 30 jóvenes respetuosos; por cada asaltante, 50 que nunca han robado; por cada abusador, 60 abuelos, abuelas, tíos, tías, primos, primas, hijos e hijas, padres, madres, hermanas y hermanos amorosos que no golpean, ni hieren ni atacan.
Nos duele el crimen, nos preocupa el deterioro de la salud mental; pero somos más los cuerdos, somos más los sensibles, somos más los que no atropellamos. SOMOS más… Y si no lo somos, nos toca procurar que lo seamos.