Hace mas de veinte años,cuando trabajaba en UPS,me encontre con don Manolo Melendez y su esposa Begoña con el auto con fallas mecánicas. Lo ayude y logramos encenderlo.
Ya era de noche y ella ya estaba bastante enferma en su condición. Fue muy agradecido y me dijo que el dia que necesitara lo que fuera,que lo buscara que el me ayudaría.Gracias a Dios no tuve que hacerlo.
Hoy voy a la funeraria a despedir a uno de los grandes de Vega Baja que no se escondía en apellidos ni vivía del recuerdo cuando dos o tres familias de «abolengo» pretendían dominar como se «respiraba» cuando se caminaba por nuestro pueblo.
Hasta luego don Manolo,fue un placer conocerlo…..