
¿Y que rayos sacaban esos desgraciados matando 43 estudiantes universitarios mexicanos?
Escucho a los padres y madres y se me rompe el alma. Uno dice : mientras no haya pruebas nuestros hijos están vivos. El otro dice : salieron vivos de aquí y los queremos vivos de vuelta.
Pero la verdad es que acaban de arrestar a 72 desgraciados que relataron como los mataron. Cuanto dolor, Dios mio!