Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Para mi, Vega Baja es como una entidad viviente. Tiene corazón, mente y sentimientos. Tiene una vida activa y se deprime y se emociona como nos pasa a todos los vegabajeños.
Es como padre y madre. Digo que soy de Jimmy y Yuya pero también cuando me preguntan de donde soy digo que de Vega Baja, con la seguridad de pertenecer a algo más viejo y grande que yo.
A los hijos de Vega Baja nos preocupa el estado de nuestra ciudad y de sus habitantes. La vergüenza colectiva cuando ha habido sucesos lamentables es también la vergüenza íntima.pero el triunfo o reconocimiento de cosas buenas nos une como una familia.
Lo que es la sangre para nuestras venas, la clorofila para las plantas, así es el pulso de nuestra ciudad. Aprendamos a palparlo dentro de la espesura de la hojarasca de las virtudes negativas y encontraremos nuestra esencia y futuro de excelencia.