
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Yo se quien fue, ni patrocino la violencia, venga de donde venga. Me refiero al acto de quemar, bajo la madrugada y la falta de vigilancia adecuada, un equipo que vigila el órden y que por control remoto, interviene al ciudadano que viola la Ley de Tránsito.
Pero aunque a los gobiernos establecidos se pueden criticar a sus funcionarios, que son los que forjan y ejecutan las leyes, siempre hay un sector que cansado de que le mientan, de que favorezcan a unos sobre otro y que exploten a los ciudadanos injustamente, cometen algún tipo de violencia contra el estado y contra las personas.
Ayer precisamente el Gobernador fue errático desde la mañana en que reunido con unos pastores, dió un discurso vaciando las grandezas que aparecen en La Biblia. Luego que salió de allí fue a hablar de los beneficios de la marihuana, en un obvio doble discurso político ya que el sector cristiano en general se opone a las pretendidas medidas liberalizadoras de la despenalización o reducción de penas.
En la tarde, lo oí hablar de los procedimientos judiciales que se inventó y plasmó su propio Partido Popular en la Constitución, leyes y reglas judiciales atacando a la mayoría penepé del Tribunal Supremo. Es como si la propia parte en un caso impugnara su propio testigo. El resultado es que se quedó sin caso y sin credibilidad. La mayoría del Tribunal Supremo le cortó las alas al Colegio de Abogado y él, cuando debió actuar como jefe de estado, habló como un tirano que quiere el poder absoluto con la suposición personal de que eso le conviene más al pueblo.
Cuando uno examina la historia, encuentra actos de violencia que pueden ser injustificados porque no se han agotado las vías democráticas de participación. Pero cuando esos caminos se cierran, ocurre la implosión, o sea, se revienta hacia dentro el país y todos nos afectamos.
Este gobierno estatal tiene muchos funcionarios ineptos. Ineptos no es que no tengan títulos o que no sepan , sino que no saben lo que tienen que hacer o sabiéndolo, no lo hacen. Les falta un sentido de educación en administración pública por encima de sus preferencias políticas. Eso incluye a Alejandro García Padilla, que además le falta prudencia en sus actos. Se equivoca en su percepción y en su conocimiento. No hay que ser independentista ni novoprogresista para uno darse cuenta. Muchos populares lo saben y lo repiten: no hay esperanza para 2016 con Alejandro. Unos creen que el gobierno anterior con Fortuño fue peor y que el no tiene la culpa de heredar un país en ruinas.
Pues vengan a Vega Baja y les daremos lecciones de lo que se puede hacer después no con cuatro años sino con ocho de desgobierno local. Del limón, la actual administración de Vega Baja ha hecho limonada. Así que no me vengan que es cosa de partidos sino de propósitos. En el Partido Popular hay mucha gente talentosa que no quiere ligar la política o que la quieren dejar para su tiempo personal y libre, como debe ser, pero hay otros que ejercen primero la politiquería para quedarse más tiempo en el poder con el apoyo de los suyos.
La tiranía nace de los excesos como esos. Los pueblos como el nuestro, que ha conocido las libertades en su máxima expresión, no se traga los cuentos de ahora que antes con la ignorancia, los ciudadanos creían por fe. Solo hay un medio de administrar la cosa pública y es con decencia.
La quema de ese equipo de seguridad muestra las debilidades del gobierno y una expresión de protesta significativa. Esa protesta fue creciendo desde tapar con paños negros las cámaras hasta este incendio. Aun no hay daños a personas, pero pueden haberlos. En el pasado los hubo y tanto los ejemplos buenos como los malos, la gente se los copia.