
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Ayer no pude cumplir con mi interés de participar en el ayuno y oración y unirme a la iniciativa del Decreto Municipal de Ayuno y Oración por cuarenta días. El propósito de la actividad es que las personas que conocen el poder espiritual puedan usar la herramienta de la oración, clamando a Dios para resolver los problemas de Vega Baja.
Hoy temprano en la mañana pude ir la primera media hora. Se comienza a las seis de la mañana en el Teatro América con la presencia de pastores, devotos y miembros de distintas iglesias, pero cualquiera puede ir y yo personalmente les recomiendo que asistan. Es bueno para el pueblo y es bueno para uno mismo.
El ambiente es positivo y hasta electrificante. Se siente una energía poderosa que emana de las voluntades de los asistentes en querer que nuestra ciudad vaya por el camino correcto. Me dicen que ayer el alcalde estuvo presente y esta mañana también, con su inseparable Ginny.
No dejen de ir por los próximos 37 días. Estoy seguro que es el comienzo de algo muy bueno para nuestro pueblo. Lo percibo.