
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
A los fanáticos de «True Blood» generalmente no les gustó el decenlace de la serie porque esperaban que tuviera un final feliz entre los personajes centrales, Bill y Sookie.
En realidad tuvo un final feliz. Un personaje sin definirse dentro de la trama aparece de espaldas ante una Sookie embarazada y se sienta a su lado en una cena de Acción de Gracias. Parece Bill, pero no es. Es un doble que utilizaban en la serie y lo presentan solo unos segundos para simbolizar la nueva vida de Sookie.
A mi me gustó. La originalidad y no hacer lo que los demás esperan, es una de las virtudes de las buenas producciones. Esta lo fue.