Historias de los muertos vegabajeños

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez,  Investigadores de la Historia Vegabajeña

Thomas Jimmy Rosario Martínez
Thomas Jimmy Rosario Martínez

La conveniente cremación de hoy día desaparece los restos de lo que antes era una cristiana sepultura. A los vegabajeños se les enterraba porque sus cuerpos se descomponían y hedían dentro del proceso natural de la vida y de la muerte, Al llegar el proceso acelerado de quemar los cuerpos (que de hecho es también antiguo), no es necesario hacer una tumba para enterrar o depositar los restos. Muchas personas prefieren confundir las cenizas con la tierra, el aire o depositarlas a los cuerpos de agua.

 

PRIMERA SESION CLASE INTRODUCCION A LA HISTORIA VEGABAJENA3
Carlos M. Ayes Suárez (Foto Robert Rivera)

En las sesiones que tuvimos los pasados lunes y martes de la clase de Introducción a la Historia Vegabajeña en Casa Portela, planteamos cómo se enterraban nuestros muertos del pasado. Carlos M. Ayes hizo el primer inventario de tumbas hace muchos años y Juan Carlos Rosario, quienes estuvieron presentes, nos explicaron muchas de las circunstancias finales del destino de nuestro muertos vegabajeños.

PRIMERA SESION CLASE INTRODUCCION A LA HISTORIA VEGABAJENA4
Juan Carlos Rosario (Foto Robert Rivera)

Todos los investigadores coincidimos que hay enterramientos en todo Vega Baja y sus barrios. Lo sabemos por los hallazgos casuales o intencionales y  porque la historia lo confirma.

Los aborígenes fueron los primeros enterrados. Los detalles pueden ser propios de una disertación futura de uno de los miembros, por lo que no abundaré en este tema. En los años de la Sociedad Sebuco presentamos enterramientos y fotos de ellos en distintas instancias en que hicimos exhibiciones.

Luego fueron los españoles y criollos cuando morían, que los enterraban, como católicos dentro o en los alrededores del templo. Cuando aún no se había hecho el templo, posiblemente se enterraban en las haciendas.

LUIGI IGLESIA CATOLICA  130119 (50)
Altar de Iglesia Nuestra Se@ora del Rosario (Luigi)

Los que no eran blancos, los enterraban en los barrios. En Pueblo Nuevo, por ejemplo, Carlos Ayes ha encontrado restos de negros en el batey de una casa de la comunidad. El discrímen social, muy vinculado a la Iglesia Católica tocó a muchas personas que residían en nuestra villa. El estado de derecho de los ciudadanos bajo la ley civil contribuía a esa situación.

¿Donde está enterrado Manuel Negrón, de quien se dijo que fue fundador de nuestro pueblo? Juan Carlos cree que está, como en otros pueblos, en la cripta detrás del altar. ¿Y al que ajusticiaron en 1848 frente a otros negros esclavos de las haciendas de Vega Baja en la Plaza Pública? Nadie sabe. ¿y Salomón Alvarez, conocido espiritista y de ideas liberales, padre de Agustín y Brígida, abuelo de Fernandito, tatarabuelo de Marquitos el de los violines y de Roberto Sierra? Dicen que en una tumba desconocida en Bayamón. ¿Donde está Leonardo Igaravídez, cuya tumba se había identificado en el pasado en el cementerio histórico, cerca de la capilla? En un pueblo del este de Puerto Rico. Y no me pregunten si Padilla esta ahí o si se lo llevaron para Arecibo, porque sus restos aquí descansan junto a los de su hijo que murió en España.

En nuestra ciudad hay varios cementerios conocidos. El más viejo conocido posiblemente se estableció en el interior y los alrededores del templo de la Iglesia católica. Luego hubo uno en la parte oeste del casco, hasta que se estableció el que conocemos como histórico. Los masones se entierran en su mausoleo particular, las familias tradicionales en sus espacios debidamente descritos. Algunas tumbas de personas importantes para nuestra ciudad no están atendidas porque sus descendientes desaparecieron del panorama. Otros cementerios como el de la Barriada Collazo y el del Ojo de Agua fueron posteriores. Fuente de Luz es privado.

También hay cementerios desconocidos. Cuando hubo la epidemia de cólera se enterraron en una tumba común en terrenos de Algarrobo, cerca ó en la Urbanización Montecarlo. Juan Carlos dice que igual destino le tocó a los que murieron en una epidemia de tuberculosis.

La historia de los muertos y de nuestros cementerios es tan importante como la de la vida de nuestra ciudad. En esa parte encontramos respuestas a nuestra manera de ser como ciudadanos y cómo tratamos a los seres humanos después de la transición.

Hablar de los muertos es un tema desagradable y hasta prohibido para muchos, pero es una realidad histórica y tenemos que tomar y retomar el tema para poder entendernos.

Inauguración Panteón Logía Masónico  de Vega Baja 1963 (2)

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