Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR

Muchas emociones nos causan que estemos tristes, pero en alguna ocasión hemos estado depresivos, con ganas de morirnos, porque el vivir no se nos hace fácil. El salto al suicidio es de distancia corta; a veces creemos que es mejor que vivir. Es irónico que lo que nos debe mover a reclamar como triunfo después de superar una depresión mayor, nos hace ocultar ese ejemplo de vida, por temor a que nos tilden de locos.
Lo que sé de la depresión es que es una circunstancia de salud física que se traduce en alguna clase de incapacidad mental transitoria si no se trata adecuadamente. Mi situación fue un tumor en la glándula de la pituitaria y la ineficacia del tiroides. Otros tienen desbalances químicos o estrés continuos que causan incapacidad para seguir una rutina.
Rosa Miranda es una vegabajeña adoptada que tiene una cruzada contra el pensamiento del suicidio. Ella no puede estar en todas partes a la misma vez para poder salvar vidas con sus herramientas aprendidas de persuación. En todos puede haber riesgo de suicidarse como consecuencia de una depresión, como pasó desafortunadamente con Robin Williams. Nosotros, inmersos en el el mundo de la familia, los amigos y la sensibilidad social, tenemos que aprender las armas eficaces cuando algun ser cercano presenta síntomas que le pudiera llevar a dañarse personalmente o a otros.
El suicido es algo condenado por algunas religiones, pero nadie es capaz de decir a cierta cierta si la persona que se ha suicidado es un pecador. Pero la estela que resulta del acto hace sentir a su familia como si lo fuera y generalmente conlleva sentimientos de culpa o de incomprensión entre sus sobrevivientes. Eso es injusto siquiera pensarlo, cuando la salvación todos sabemos que es individual.
El mundo de la mente es complicado, pero para los que creemos estar sanos, cuando sabemos que en algún momento no lo estuvimos, nos vemos en la obligación de ayudar al que creemos que no lo está. No se puede dejar de hacer guardia y vigilancia para detectar las primeras expresiones que pueden degenerar en situaciones peligrosas en los demás. Tenemos que evitar los descenlaces de la película de la vida de los desafortunados como Robin Williams, que tanta felicidad nos dió a todos con sus interpretaciones.