Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR

Hacienda investiga unos ganadores sospechosos y de alegados conflictos de intereses en el juego de IVU-Loto. Una persona a quien le dieron el privilegio de cantar los bolos en la Lotería Tardicional, cantó su propio bolo y lo hizo dos veces. Las máquinas de juego que hay en cada esquina son manipuladas por sus programadores para no dar premios de una manera justa y se tragan las monedas de sus jugadores. La gente vulnerable de Puerto Rico -los pobres y los viejitos, especialmente- pierden su dinero de pensiones, ayuda gubernamental y hasta el dinero de las hipotecas y las reversibles en las máquinas de los casinos.
El juego es bueno cuando uno se pega, pero aun el juego legal que no se traquetea, tiene unas probabilidades que nunca favorecen al jugador. Imagínense cuando se sospecha que durante todo este tiempo de la IVU-LOTO, un programador alteró la programación para ganarse el mismo los mejores premios. O cuando quizás no salió el número que adquirimos porque un bandido lo sustituyó por otro. O cuando públicamente el dueño de las tragamonedas no le paga premio porque legalmente no puede hacerlo. Eso le impide a usted reclamarlo y él se queda con su dinero con el que jugó y con el premio que le hubiera correspondido.
Muchas de las personas que representé en casos de quiebra fueron por exceso de juego. El que jugaba siempre creía que en el próximo juego se desquitaría con un premio grande que había perdido tratando de ganar. Cuando se ganaba algo, el impulso le daba el ánimo para seguir jugando, creyendo que la suerte cambiaría.
Piense en esto que le digo. Primero, cuando usted juegue piense que va al cine y la película no le gustó. No le devolverán el dinero. Segundo, aprenda las reglas del juego. No le garantiza ganar pero puede extender su tiempo entreteniéndose, si lo hace con ese otro propósito. Tercero, no juegue por necesidad, porque perderá por obligación. Mejor invierta su dinero en un negocio, compre algo barato y véndalo caro o aprenda a manejar sus finanzas. Cuarto, el impulso de jugar a veces es una necesidad psicológica que comienza con una ansiedad. Averigüe porqué quiere jugar, pero no concentre en el juego, sino en la necesidad emocional o pérdida personal que usted tiene. Quinto, no crea las historias de los que dicen que son unos fenómenos y ganan en el juego. Lo más probable es que estén ocultando que están perdiendo en el balance entre la inversión y la ganancia y quieran justificar seguir en el juego.
Como vegabajeño, luche para mantener las casas de juego alejadas de nuestra ciudad. No apoye que venga un casino como quiso en un momento la administración de Edgar Santana. Los casinos no siempre significan ingresos para el pueblo pero sí atrae gente negativa, fracasada y malamañosa. Yo he estado en Las Vegas, Atlantic City, los casinos de los indios en Nueva Inglaterra y Florida, en el Cerromar, todos los de San Juan y la Isla. Fui amigo y abogado de un jugador profesional que ganaba porque hacía trampa y conozco el panorama que recientemente están denunciando.
Si quiere tirar un pesito en el Pega3, recuerde que tiene 999 números en contra y 9999 si juega el Pega4. Si juega ilegalmente en la bolita ni siquiera hay garantías de pago y si le pagan, le darán un poquito más por el riesgo de que le formulen cargos criminales. En donde anuncian que ya hay cientos de millonarios -Loto y Revancha- hay miles de millones jugados por personas esperanzadas y decepcionadas como usted y yo.
Eso de que con la Loto todos ganamos es mentira. Son falsos todos los juegos que conozco. La suerte tiene unas reglas que nadie conoce. A menos que se haga trampa.