Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR

Radicar una demanda no quiere decir que se gane. Acusar no es sinónimo de convicción. Todos los abogados del mundo lo saben. La gente lo sabe.
El Gobernador que es abogado sabe que por más diga y repita que va a buscar justicia contra Moody’s y ahora contra Standard & Poors y las otras casas evaluadoras, tiene que tener buenos fundamentos y el derecho. En la comunidad jurídica nadie apuesta a triunfo. Todos lo ven como una propaganda para justificar sus errores.
El Secretario de Justicia conoce la Constitución de Estados Unidos y la de Puerto Rico. Sabe que hay unas fronteras con el Derecho Canónico de los Católicos. Pero como la pederastia es algo en que todos estamos de acuerdos en combatir, como zorro viejo y malamañoso de la política partidista, quiere anotar un gol para la administración y los populares interpretando maliciosamente que es un error de los jueces de mayoría esa decisión. Si hubiera mayoría popular en el Supremo los estaría alabando o diciendo que hay que respetar la decisión.
Aquí el problema es que el Tribunal Supremo está fuera del alcance del poder del Partido Popular y el Secretario de Justicia quiere litigar en el foro de la opinión pública al perder su caso en el Tribunal Supremo. Eso lo descubre con el mote de «sastre político» que le ponen a los políticos que nombran en esa posición y que manipulan el derecho para adecuarlo a los intereses partidistas.
Tiene cara de abuelito bueno, pero el Secretario de Justicia, a mi juicio, tiene problemas con su credibilidad, por su parcialidad. Todos esperamos que con sus conocimientos, experiencia y a su edad, hiciera un buen servicio al pueblo. Pero nos equivocamos.