
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
El Partido Nuevo Progresista en Vega Baja no va por buen camino. El elemento interno, que es el más destructivo y que históricamente ha sido el factor principal para que no llegue unido a las elecciones, está presente y haciendo mucho daño.
Cuando uno lee las redes sociales se da cuenta del malestar que hay. Después de las pasadas elecciones para elegir el Presidente, la unidad es una quimera. Aun gente que no se expresaba o que vivían la luna de miel de Valencia y que siempre veían todo bien, están expresando su pesimismo.
Algunos dicen que es Galán, otros que es Tito, otros que es Alexander. Todos tienen un culpable. Pero ninguno propone unir a los presuntos sospechosos de la distancia. Tal parece que nadie cree que esa trivisión es salvable.
Pero esto va más allá. Hay algunos otros presuntos candidatos o colaboradores de ellos que mantienen el mensaje amargo tras supuestos espacios cibernéticos de triunfo para el PNP. Combaten con insultos, mentiras y mensajes negativos el posicionamiento de algunos. Para al elector que se quiere atraer lo que se hace es que lo aleja.
De hecho, se cree que algunos de los autores de los sites de veneno son populares haciéndose pasar por penepés para causar el malestar. Otros piensan que son penepés que quieren provocar el caos para que caras nuevas se ocupen del partido y tengan oportunidad en las próximas elecciones. Nosotros conocemos algunos de esos ciudadanos enmascarados y les aseguro que hay de todo, hasta de personas esperando que caigan los demás para tener su oportunidad de lucir.
También hay líderes que promueven que sus seguidores produzcan esos espacios aunque luego dicen que nada tienen que ver con eso. Es la política invisible destructiva y de barricada que hacen algunos de los más estimados.
Otro problema que tiene el PNP es los mensajes equivocados de sus líderes. Se está errando por falta de información o afirmaciones politiqueras que son increíbles o irracionales. Cada vez que sale un disparate o una exageración, los penepés genuinos se desaniman viendo que no hay futuro sin fundamento.
Si los líderes del Partido Nuevo Progresista en Vega Baja lo que quieren es posicionarse en los cargos para tener el poder y el dinero, pueden seguir en ese discurso equivocado. Otra cosa es que la oferta de administrar bien sea el objetivo. Para eso, tienen que hablar el idioma del gobierno municipal, analizar la economía, cultura, sociedad, empleos, ayuda a los que lo necesitan.
Deben tener aunque sea una idea de que para que se conviertan en creíbles. Tienen que dejar de ser ilusos triunfalistas que volverán para ser iguales que los que antes estuvieron. Esa teoría de gobierno será buena en pocos fanáticos obsesionados con el bizcocho. pero no en el pueblo elector y ni siquiera en todo el Partido Nuevo Progresista, Hay mucha gente decente, emocional y racional que esperan que ese mensaje se cambie.