¿En vías de desaparición la Policía Municipal de Vega Baja?

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR

Thomas Jimmy Rosario Martínez por LuigiCuando el Comité de Transición del alcalde electo Edgar Santana recibió el informe del Comisionado de la Policía Municipal de Vega baja en 2004 se percató de que no había un Comisionado nombrado en propiedad, pero que fungía como tal. Posteriormente, el PNP hizo lo mismo con José Lozada hasta que no pudo más y comenzó a nombrar incompetentes por el tiempo en que estuvo el Partido Nuevo Prohgresista en el poder. El más sensato fue Iván Hernández, que sacó a un delincuente de su cargo y dejó al Capitán Rodríguez, que era la persona de mayor rango en ese momento,  que tenía experiencia y no era conocido com una persona corrupta.

Entre 2005 y 2012 lo que se hizo fue ir reduciendo la capacidad, efectividad y moral de la Policía Municipal. Hubo ataques políticos internos contra los policías populares y se manejó principalmente para defender los intereses personales de la figura del alcalde, creándose una claque de corrupción y mal uso de los recursos municipales.

Desde que Marcos Cruz llegó a la alcaldía, solo vemos más policías simpáticos haciendo lo que pueden. No le han agregado efectivos a la fuerza y ni siquiera han sustituido las bajas, Tampoco hay presupuesto asignado para las personas que calificaron para la Academia de la Policía. De vez en cuando, unos pocos de esos pocos los vemos estudiando, recibiendo cursos y algunos de ellos siendo defensores a favor del órden y contra el crímen en Vega Baja.  Los policías no son el problema. El Comisionado no es el problema. La visión del alcalde es el problema.

¿Cómo el alcalde pretende extender el Código de Orden Público para toda la municipalidad cuando no tiene policías para atender las limitadas áreas que actualmente caen bajo esta jurisdicción? ¿Wishful thinking?

El alcalde me dijo que si abrían una academia, él asignaría fondos haciendo transferencias de un lugar a otro. También me dijo que se podría estar aceptando transferencias de policías de otros pueblos. ¿Qué clase de presupuesto entonces se aprobó? ¿Teniendo esto en mente aun cuando no entra en vigencia hasta el martes 1 de julio ya se pretende no seguirlo, sino alterarlo?

Año y medio es suficiente para ver lo que el alcalde tiene en la bola, pero lo que se ve es una maraña de confusión interna o de querer confundirnos con estrategias politiqueras de que todo está bien y bajo control.

Lo cierto es que nada está mejor y todo está fuera de control. El alcalde  Marcos Cruz Molina, que parecía ser transparente y positivo ha estado dando señales de conversión a la oscuridad y negatividad. Talento tiene, pero lo está usando mal y se está proyectando mal. Cuando estaban los últimos dos alcaldes le echábamos la culpa de las decisiones equivocadas a las personas que estaban alrededor de Edgar y de Iván, particularmente a personas como Irving Piñeiro y David Hernández Torres, porque eran visiblemente influyentes.

Pero Marcos se rodea de gente igualmente inteligente que él, sin ataduras aparente y con un gran sentido de pulcritud y honestidad en el manejo de las finanzas públicas. El alcalde sigue tirando mantos de confusión que asaltan la inteligencia de una persona promedio. El problema de credibilidad merma indiscutiblemente  el entusiasmo de él como nuestro dirigente local y dentro de su partido, como un líder respetable.

Marcos Cruz llegó con un alto nivel de aprobación y sin duda aun lo tiene porque no hay rivales con nombre y apellido dentro ni fuera de su partido, que sean como él. Pero parece que un falso sentido de seguridad lo lleva a la creencia interna de que es invencible. Hace expresiones vanas, sin fundamento, en ocasiones falsas, para posicionarse como un gran proveedor.

En el caso de la Policía Municipal no vemos planes concretos y creíbles para estimular su crecimiento o siquiera sostener las estructuras presentes. La base de esta institución es el personal policíaco. Aunque se dejó una merma notoria de efectivos por la pasada administración,  el nunca ha dicho que la hará desaparecer  mas no está sumando, sino restando cada vez más el cuerpo policíaco municipal. Simple aritmética de una ciencia exacta nos anticipan que la gente se va porque se cansa, se jubila, se enferma y se muere. Que donde hubo 25 pueden quedar 18 donde casi hay más personas con rango que los rasos y que cada cual tiene sus problemas para arriesgarse más de la cuenta por un sistema que no reciproca, aunque te exige cada día más.

Se ha dicho que los planes de fuera de Vega Baja impiden que se invierta en los policías municipales. Los vientos de agrupar fuerzas municipales con la Policía de Puerto Rico puede ser parte de una quimera, porque liberaría al Municipio de un gasto pero el gobierno estatal no tiene fondos para asumirlo. Mientras tanto, la delincuencia se multiplica y ni siquiera las estadísticas son confiables, por la manera displicente en que se manejan los informes de querellas nos hace sentir que el calor de la calle es más fuerte que el que se dice.

Parte del espectáculo de los magos es no anticipar los movimientos de las manos, para que causen sorpresa. El alcalde debe dejar los trucos con su verbo y hacer cumplir su lema de hacer más con menos porque nunca llegaremos a ser los mejores mientras la proyección no esté a la altura de la necesidad y que al final de la jornada todo lo que quede, sea más promesas.

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