Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Ayer publicamos la invitación de José Galán a la actividad de agradecimiento a sus funcionarios de colegio mezclado con la actividad de recepción a Ricky Rosselló.
Dentro de su partido se han levantado voces inconformes que entienden que no debe haber esa combinación de eventos porque excluye a los que no estuvieron con Galán en las elecciones presidenciales e incluso hasta molesta, pues implica un acto de prepotencia y de exclusión porque ganó la elección presidencial.



Tito, Alexander y Galán
Esas voces no son voces cualquiera. Son precisamente de sus dos contendores -uno de ellos retirado antes de los comicios.
Algunos dicen que Tito Cordero y Alexander Gandía aparentemente se han quedado lo que llaman en el argot de pueblo «mordidos» por no haber podido prevalecer en el favor de los penepés. Uno tuvo una falsa salida a rendirse antes de pelear cuando salió la foto de la reunión con San Miguel y pareciera no contar. El otro perdió llevándose una buena porción del exiguo número de electores que acudieron.

La trivisión del Partido Nuevo Progresista donde debiera haber unidad es aparentemente irreconciliable. Hay quien dice que lo que mata a Galán desde el principio es la gente que lo ayudó y sin mencionar nombres aun podemos decir que son la misma gente que estuvo en las administraciones de Edgar Santana e Iván Hernández chupando del bibí del Gobierno Municipal. Algunos se encumbraron más que otros y hasta llegan a presumir de ser los genuinos dueños del partido diciendo que son «penepés de verdad».
Los partidos políticos son fracciones del pueblo y los candidatos y líderes aun fraccionan más los partidos. Divisiones internas o incluso hasta enfoques distintos nunca llevan al triunfo a menos de que se ceda espacio para lograr ganar, como en 1976, 2004 y 2008.
Pero hay más. Hay penepés institucionales que van con cualquiera de los candidatos que ganen pero nunca están con ninguno en particular. Estos votan secretamente en las elecciones internas o primarias, creen en el Partido Nuevo Progresista y en la estadidad pero no se identifican. Otro sector es de los que votan por la mejor oferta y candidatos y donde la cuestión ideológica no cuenta. Al final de la ecuación hay personas de otros partidos que cruzan líneas partidistas para escoger los mejores candidatos. Por eso hay una trivisión dentro de los seis sectores identificables para la acción electoral vegabajeña.
En este momento no veo nada en el sector penepé para analizar y tratar de capturar a los electores de distintas clases. En el mundo de los negocios y el mercadeo, estos se llama prospectos y son los clientes que pagan adelantado con su voto y luego en la incumbencia, se les devuelve su inversión con prosperidad para el pueblo. Inexplicablemente, mediante la falta de prudencia, parecen ignorar que en corpúsculos solos la campaña no funciona pues la exclusión nunca es alternativa para ningún elector.
Aunque parezca una redundancia como lo digo, José Galán, que es el líder escogido, tiene que hacer liderato también con los demás líderes de su partido y con el pueblo. Si aspira a dirigir solamente a los que lo eligieron, ya perdió anticipadamente cualquier esfuerzo ulterior de alcanzar la candidatura y la eventual elección de alcalde. El líder agrupa, no segmenta. Desde el día primero, tiene que cuidar su verbo y su acción pues ya trascendió al grupito que lo eligió. Si en verdad tiene visión de progreso personal, debe lanzarse a nuevas conquistas internas antes de siquiera pensar en lograr el favor del pueblo.