Matrimonio fuera del hombre y la mujer es igualdad

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR

Thomas Jimmy Rosario Martínez por LuigiMi preferencia permanente es por el sexo opuesto. Pero familiares y amigos han tenido otras preferencias y en el ámbito de la libertades de las personas, no me ofende ni me molesta el amor de otros por personas de su mismo sexo. Tampoco creo en el amor libre, porque eso es un anacronismo en esta era de tantas infecciones por las relaciones casuales. Creo que el amor de pareja es beneficioso para la autoestima y la convivencia social y que aquel que quiera estar solo o hasta tener varias parejas que lo haga, siempre que medie el amor y el consentimiento razonado y voluntario.

Recientemente hemos descubierto el «amor invisible» de muchos. Algunos lo han admitido públicamente, pero hay quienes se mantienen reservados para no tener que dar explicaciones o para no herir a sus familiares cercanos. Eso es como la relación que había antes entre hacendados y mujeres empleadas o agregadas, el queridato, la chillería y el concubinato.

Las instituciones religiosas generalmente hablan del amor, pero de otro amor. De unas relaciones limitadas entre personas de sexo distinto y bajo los preceptos de sus propios ritos y costumbres. La vida, es más corta y más esencial que eso.

Yo me acostumbré al amor de pareja entre varón y hembra. Pero no me es difícil entender el resto del mundo y desear que no solamente puedan conseguir el espacio para su felicidad individual sino para que ya los aceptemos, sin hipocresías ni señalándolos por lo bajo, como si los heterosexuales fuéramos los dueños absolutos de ese sentimiento  que se llama amor.

Deja un comentario