Por Miguel A. Ojeda Trinidad, Legislador Municipal, Portavoz Partido Independentista Puertorriqueño
Ser el legislador municipal de Vega Baja activo de mayor antigüedad me obliga a actuar con cautela y con sabiduría. Mi experiencia está principalmente al servicio de la verdad y como todos sabemos, la libertad que tanto ansío para mi patria se tiene que construir bajo la máxima bíblica «vosotros conoceréis la verdad y la verdad los hará libres».
Por eso primero investigo responsablemente. Si tengo que confrontar lo hago y después cumplo mi función de adoptar posiciones e informar lo que aprendo. No me interesa la controversia politiquera ni mis posiciones buscan desprestigiar al gobierno municipal, al estatal o al federal ni a ningún funcionario. Tampoco eso presupone la entrega de mis posiciones ideológicas ni busco congraciarme o abrir brechas para prevalecer en asuntos personales ni por interés de protagonismo. Solo busco ser auténtico, honesto y útil a esta sociedad y a este pueblo.
Hay varios asuntos sobre los que quiero iniciar y mantener un diálogo con los demás líderes de esta ciudad y el pueblo. Estoy seguro de que si nos escuchamos, el resultado será mejor para todos.
El primer asunto en el que quiero expresarme es sobre el vehículo que adquirió el Gobierno Municipal para el uso del alcalde en sus funciones. He examinado la documentación y he preguntado directamente al alcalde sobre cómo se adquirió el automóvil. Estoy convencido de que no hubo ilegalidad y que lo dicho por líderes de la otra oposición política no es cierto.
La autorización de compra la hicimos anteriormente en la Legislatura Municipal y no posteriormente a la adquisición. Hasta donde sé, no existe violación alguna que justifique referir este asunto a ninguna de las agencias fiscalizadoras de Puerto Rico.
Aunque encuentro injustas las acusaciones públicas que se hicieron, reconozco que hay una parquedad oficial dentro de la legalidad que no permite que entendamos claramente ciertas acciones del alcalde y del poder ejecutivo municipal. Nunca se dijo que se iba a comprar un vehículo para el alcalde. Ciertamente, no se fue claro, siguiendo una tradición que vimos en las pasadas administraciones desde la de Luis Meléndez Cano hasta la presente. Eso, debe concluir dentro de las prácticas usuales, porque no se es suficientemente transparente.
Otra cosa que se debe ir pensando es en si el alcalde – no me refiero a la persona de Marcos Cruz, sino a la figura del funcionario- debe gozar del privilegio de utilizar un vehículo de motor hasta para su uso personal o si es suficiente su retribución para que pueda solventar un vehículo a su propio cargo y costo. Les recordamos que la depreciación, reparación, combustible y mantenimiento va por el Gobierno Municipal -que no es otra que el dinero de los vegabajeños-, cuando nadie más tiene ese derecho. Y los alcaldes como el de Vega Baja lo utilizan para sus gestiones oficiales, pero también pasean con su familia e invitados y hasta hacen política partidista en ellos.
La conservación de los recursos naturales es otra de mis preocupaciones principales. La naturaleza da y extiende la vida de los humanos y es nuestro deber proteger a la que nos protege. Tortuguero es una bendición, pero la estamos perdiendo por la imprudencia de unos ciclistas que solo entienden que tienen el derecho de abusarla.
Ya han construido a su paso muchas millas de caminos pisando con sus gomas la flora y la fauna. Esta acción criminal, se hace violando reglamentos y leyes estatales y federales y se permite prácticamente con la autorización tácita de la agencia del gobierno que, aparentemente comprometida en sus altas esferas, deja pasar meses en inacción, tal vez esperando que se desista de la voz alarmada de individuos e instituciones que lo hemos denunciado.
Es penoso que la Secretaria del Departamento de Recursos Naturales no haya tomado la única decisión que procede en ley, que es hacerla cumplir.
Por último, quiero reconocer la labor de dos funcionarias municipales que han hecho una labor impecable con la formulación del presupuesto municipal. La Directora de Finanzas, Waleska Rivera Coira y la de Recursos Humanos, Yadira Ruíz Torres, elaboraron un detallado y honesto trabajo para presentarnos el proyecto de presupuesto que el alcalde sometió y que hemos aprobado. Esto nos ha facilitado nuestra labor en la Legislatura Municipal, lo que es una nota feliz para todos.