

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
El alcalde Marcos Cruz había dicho que al final del cuatrienio el tendría la misma casa, el mismo carro y que no cambiaría en nada su personalidad. Cuando hace varios meses atrás nos enteramos que iba a cambiar el carro oficial, se lo preguntamos y nos «aseguró» que no esa información no era cierta. Con eso desmintió a una persona que el quiere mucho.
Nuestras fuentes eran buenas, irónicamente mejor que las de él. En el Mensaje de Presupuesto le dio la vuelta al asunto y en lugar de anunciar que iba a adquirir un nuevo auto oficial, dijo que iba a trasladar el Jeep histórico a la Oficina de Emergencias. Lo hemos bautizado así porque nunca antes un vehículo asignado a la Oficina del Alcalde para su uso había pasado por tres alcaldes distintos.
De hecho, la compra de ese vehículo se había contemplado para el presupuesto vigente, aunque no lo anunció en mayo del pasado año, como debió. Comoquiera, ese Mago de las Finanzas ha anunciado que no hay déficit a partir de este año, por lo que los vegabajeños tenemos que celebrar la responsabilidad y la honradez conque ha administrado. El no decir la verdad no lo hace corrupto ni delincuente, pero es de mal gusto y le resta respetabilidad.
En este asunto hubo un inadecuado manejo de la información por parte del alcalde. No necesitaba mentir, pues es razonable que un vehículo de uso continuo necesite reemplazo con el pasar del tiempo. Si este es el nuevo vehículo, una Ford Explorer, es una buena selección para que el alcalde de nuestra ciudad, que es nuestro representante en el mundo, salga a cumplir sus funciones con seguridad y con la dignidad que supone su cargo. Su color blanco es apropiado; el azul penepé anterior no era bueno ni para los alcaldes que lo utilizaron. Tampoco optó por el rojo, que pudo haberlo hecho.
Ya mucho ha hecho, prescindiendo de un chófer y utilizando el vehículo para otros propósitos oficiales. Nos deja, pues, sin fundamentos para criticarle por la adquisición y solo queda la mentirilla blanca en su expediente moral.