Diosdado Cano| Narciso descubre su trasero

Diosdado Cano Rodríguez
Diosdado Cano Rodríguez

Narciso descubre su trasero*

(Reflexiones sobre el libro que impactó a Puerto Rico en la década del 70).

Con este sugestivo título del epígrafe, el profesor universitario Isabelo Zenón Cruz, publicó su primer libro de impacto social. Claro que hace referencia al mito griego de Narciso, de miles de años antes del nacimiento de Jesús (el Cristo) ajustado a nuestra cultura del tiempo en que se escribió a mediados del 70, próximo pasado.

El tema central es sencillamente, según el autor nos acota, “el negro en la cultura puertorriqueña”.

Para esa época (década del 70), yo era estudiante universitario insipiente. La Universidad de Puerto Rico era un campo de lucha de los utopistas independentistas, alebrestados por los cantos de sirenas venidos de Cuba y maquinaria de propaganda internacional del comunismo. País hermoso que hoy, paupérrimo, tiene la dictadura familiar más vieja del mundo.

Puerto Rico estaba en transición de la economía agrícola a la industria manufacturera en un modelo de exportación.  La anomia social como impronta relacionada, nos tenía enfrentando los dilemas de la aculturación, la transculturación y la evolución consecuente de los valores sociales relacionados a los cambios económicos de las clases sociales y los conflictos de las relaciones internacionales. Y aún los valores relacionados al racismo, existían a nivel de las interioridades de las familias y el clasismo hacia sus primero atisbos de agresión en la lucha social como dilema paradigmático de las clases económicamente poderosas frente la emergentes y restantes, en su lucha social  renovar el olvido de las diferencia económicas, cada vez más acentuadas.

Fue otro tiempo.

 Y ahora irónicamente, aquellos independentistas, que tenían la isla inmersa en desordenes continuos cuando Luis A. Ferré lideró el avance decisivo del movimiento estadista, en su mayoría, viven en el territorio continental de USA y sus hijos manejan el Inglés como idioma principal.

Paradigma del laberinto de las ideologías paradójicas.

De lo que le digo aquí reconozca dos aspectos. El libro de referencia del distinguido profesor y su aportación literaria y social y el ambiente político de conmoción política disparado por el avance del ideario estadista y los que lo querían detener, por sus motivaciones y en sus estrategias.

Dicho libro insignia, se acerca a la tradición literaria de usar la pluma para dibujar la realidad trascendente que se oculta tras el espejismo conformista y engañosamente conciliatorio, que generan las clases sociales dominantes. En el caso de los negros, era, y aún hoy es, un tema hipócritamente tabú.

Y se corre el riesgo, quien lo traiga al análisis, de que, la gente ordinaria (como decía el filosofo griego del siglo 2, Epíteto), lo señalen como racista, como el que habla de temas específicos, comunismo espiritismo, etc que les pasa igual, que lo acusen de ser lo que cuestiona o simplemente ateo. Pero como dice el proverbio español, “la ignorancia es atrevida”.  Y la libertad de expresarse, cuesta.

Mi experiencia en Cuba.

Yo he visitado todas las provincias de Cuba. Le advierto que noy ni nunca he sido comunista, ni siquera he sido defensor del “estado benefactor” que tenemos aquí.

Fui a Cuba no solo de paso. Me he quedado en cada vez, 3 semanas. Claro en numerosos viajes durante más de una década.  Les recuerdo a los lectores, que fui maestro de historia en las escuelas superiores de Vega Baja, incluyendo el Colegio Católico.

Recuerdo que en uno de mis primeros viajes conocí  a un negro oriental (mi amigo por su sinceridad en un mundo donde dicho valor humano, escasea). Él venido ilegalmente a La Habana desde Guantanamo, pues en Cuba en aquel entonces, usted no podía irse de un pueblo a otro, (como hacemos aquí), sin un permiso del Partido Comunista y su burocracia dependiente. Decían que para evitar la mendicidad y la prostitución. Mentiras.

Rolman, nombre de mi amigo, si aún vive, residíaa en una cuartería en La Habana vieja. Edificio en ruinas que otrora fue hermoso pero que el comunismo lo arruinó, como con todo lo que toca.

Uno de los primeros días en que hablé con él, quien sirvió de guía y compañía. Por allí, como aquí, roban, asalta y asesinan, solo que no lo ponen en periódico por ordenes de los dueños del poder. En aquella ocasión le dije que el era trigueñito. Usted sabe ese eufemismo que usamos aquí, dis que para no ofender, aún cuando eso es por negación, una ofensa. El se viró y me dijo, “No Diosdado, yo no soy trigueñito. Soy un negro.”

Otro día paso alguien, que no conocíamos y le Preguntó: “Mira, negro, ¿tu sabes donde vive Oscarito el hijo de Pedro el albañil?”.

Así es el mundo.

Hoy que la ciencia nos ha traído el conocimiento del descubrimiento del genoma humano y la realidad de que todos somos iguales biológicamente en esencia, quedamos liberados de esas “diferencia raciales” que trajo la esclavitud.

Somos iguales.

De aquel pasado humano trajo, el extermino de los Neandertales, aún cuando eran del mismo color que Homo sapiens, de los judíos por los cristianos en la cruzadas y en las guerras sucesivas, en los procesos de la “Inquisicion”, en las prosecuciones de los Cristianos Protestantes, que quemaban vivas a las pobres ancianas que padeciendo de enfermedades mentales que por el senilismo (vejez), disparataban y ellos decían que hablaban con el Diablo (la divinidad yuxtapuesta en el ámbito moral), (Lea la Historia del pueblo de Salem en las afueras de Boston,  Massachusetts, USA).

Además las de los indígenas americanos y contra los japoneses en 2da. Guerra mundial, y usted sume…

Hoy no solo sabemos que todos tenemos el mismo genoma en lo que somos iguales y al vez somos únicos pues nadie es exactamente como nosotros y por eso, solo nosotros los humanos, tenemos una muerte autentica. Pues somos irrepetibles, mientras las demás criaturas solo cesan sus funciones biológicas en evolución dentro del cambio eterno de la naturaleza. Por lo que usted tiene un perro blanco y se le muere pues con buscar otro, ya tiene  un perro. Pero mi madre murió y ya no conseguiré otra persona exactamente como ella.

Somos únicos.

Ante esta realidad de nuestra unicidad irrepetible como totalidad, concluimos que,

Somos diferentes.

Y podemos concluir con referencia a destrezas físicas y racionales modelos desde diferentes perspectivas y creatividad aceptadas como hitos, unos somos mejores que otros. Así hay unos médicos mejores que otros, y en todas las profesiones, artes y ciencias.

Unos seres humanos son mejores que otros.

Y termino reconociendo el trabajo del equipo del Proyecto del Genoma Humano que descubrió que somos primeramente biológicamente iguales y a su director el científico norteamericano, Francis Collins a quien se reconoce como descubridor principal.

Gracias por leerme en estas reflexiones sobres nuestras contradicciones humanas y sus consecuencias.

Todos somos miembro de la gran familia humana.

* Libro, “Narciso descubre su trasero, el negro en la cultura puertorriqueña”, Prof. Isabelo Zenón Cruz.

Publicado en 1975 por Editorial Furidi de Humacao, P.R.

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