Los Naranjos

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR

Thomas Jimmy Rosario Martínez por LuigiLos Naranjos me cuega del corazón. Una comunidad de gente pobre que ha sufrido por todo. Desde carencias individuales, promesas incumplidas, olvido de incumbentes, personas involucradas en asuntos negativos y mucho negativo de todo. Hasta la naturaleza no ha sido  caritativa con ella, al ubicarse en una planicie inundable cada vez que el caño se agiganta.

Para mal adicional, a ese caño le llamaban Caño Cagao y le precedía la Curva del Peo para llegar hasta esa comunidad. Suerte que le cambiaron el nombre y que ya la curva no apesta y ni siquiera hay que pasar por ella, gracias al ramal de la 686 que se llama Angel M. Ciordia. Penoso es que tenga la planta de tratamiento de aguas en el portal de la parte del caño que les toca en el norte, con las consecuencias que ha tenido en los últimos años con desbordamientos, carretera rota y caminos intransitables.

En un trabajo donde se atisban los orígenes de Los Naranjos, Carlos Ayes escribió lo siguiente:

«Conocimos a la familia de Inés; descendiente de los esclavos de uno de los mas importantes esclavistas de la provincia. En su palafito vivía con nueve hijos, una amiga con su hijo, su padre y uno de sus hermanos. Ninguno trabajaba como asalariado y apenas sobrevivían de chamba en chamba y con las limitadas ayudas que recibían del gobierno provincial. La extrema pobreza y la marginación en que vivían  no impedían para nada el que su afición a los caballos y a los gallos de pelea ocuparan gran parte de su tiempo. Eran fanáticos a la lúdica y a la política. Pero solo contaban con ellos para buscar su respaldo durante cada proceso electoral.

Se acercaba el atardecer y sabíamos que ya era hora de dar por terminado el trabajo. Mientras salíamos del villorrio dejábamos atrás un deteriorado letrero que rezaba: “Los Naranjos; la comunidad más olvidada de Vega Baja”, Siempre recordaríamos la hospitalidad de los naranjitos y esperábamos haber logrado nuestro objetivo de describir por primera vez una de las comunidades donde parecía que se había detenido el tiempo.»

Carlos fue asertivo. Los políticos acusan a otros políticos de tomar decisiones malas o de no tomar decisiones, De ser los «primeros» en alertar sobre las necesidades pero no se acercan antes de que haya el problema o plantean el problema sin acercarse. Otros se acercan buscando reconocimiento y apoyo futuro para candidaturas y arriman las sardinas a su sartén.

La solución no es hablar ni escribir. Hay una realidad. Esa gente está en un hoyo sin salida. No se trata solamente de los niños y la escuela que lleva el nombre de Don Anselmo. Se trata de la propia sobrevivencia individual y colectiva en caso de un tsunami o un evento de lluvias prolongado como tormenta o huracán.

Edgar Santana, apoyando al Proyecto Playa Hermosa, iba a permitir que se levantara el terreno de la costa, que en algunos lugares es  más bajo aun que el de Los Naranjos. También iba a expropiar con el poder del estado para luego dar a los colmillús como Nicolás Rivera, proponente,  el beneficio de poder construir a sus anchas. Iván Hernández, como ingeniero, trató de que se limpiara el caño de una forma adecuada pero el problema es recurrente. No pueden desviar el agua, sólo se puede dar paso al mar como se hace ahora. Y que se tape de nuevo es cuestión de tiempo. Después de invertirse millones de dólares, Los Naranjos sigue en peligro inminente y permanente.

Dejar los niños en la escuela es una imprudencia. Creo que se puede evitar una tragedia en el futuro si no se usa la escuela. El agua que la inunda trae inmundicias, por lo que no solamente el agua puede ahogar, sino que puede contaminar y enfermar.  El lugar es cómodo para los residentes, pero la localización no puede continuar allí. Tiene que venir otra idea más brillante. 

El traslado de los estudiantes a otro plantel parece una situación razonable por el momento. Eso de cerrar la escuela no se inventó por el gobierno popular, ya existía desde antes. Ahora está el factor de recursos para mantenerla. Politiquería entonces y politiquería ahora, interrumpen un proceso que para agosto puede ser muy tarde. Veamos porqué.

Las conclusiones científicas ponen a Los Naranjos bajo el agua en caso de un tsunami. El agua vendrá del mar a una velocidad extraordinaria y entrará por las partes bajas de la costa y por el mismo caño por donde  desemboca. Posiblemente no haya aviso suficiente ni salida eficiente por ninguno de los lados norte o sur  donde  discurre la única salida hábil que sería la Carretera 686 hacia el Pueblo o hacia la Playa.

Sensibilidad es buscar una salida al problema grande de Los Naranjos. El traslado de los estudiantes es una solución sabia, por motivos de seguridad y salud, pero son sólo paños de malva para lo que su situación particular amerita.

Yo no espero de mi alcalde que siga la política del Gobierno Central para resolver el problema de Los Naranjos con argumentos de presupuesto y economía ni que se una al reclamo de algunos padres para que la escuela se quede en la comunidad en este momento.  El asunto de seguridad es el primero y hay que alertar a la comunidad para que ahora acepte el traslado como un asunto se sobrevivencia, porque en una situación de emergencia como se ha previsto, la ayuda municipal ni estatal llegará a tiempo y será cada uno luchando por su propia vida y la de su familia.

Se que mis palabras suenan fuertes para los que allí residen, pero hay que anticipar una modalidad de suicidio resultante de quienes sabiendo lo anterior en este momento, se aferran al concepto de la escuela en su patio . Yo tengo un gran respeto y deferencia por los que allí residen y porque les amo, es que les prevengo. Otros les dirán palabras bonitas y de una solidaridad aparente, pero vendrán con la mano abierta buscando el apoyo político.

En guerra avisada no muere gente. Y en esta lucha por la vida no habrá aviso. Desde ahora podemos contar los muertos si no se discute el problema como es y se siguen tirando piedras al tejado, para llamar la atención con trivialidades sin fundamento.

MAPA DE DESALOJO  DE LOS NARANJOS

MAPA DE DESALOJO

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