Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Ayer en la tarde recibí en mi lugar de trabajo y por segunda ocasión a dos jóvenes interesados en la fotografía, la fotohistoria y la historia de Vega Baja.
La anterior semana estuve cerca de dos horas conversando con ellos, mostrándole fotos y cámaras antiguas y hablando de distintos asuntos de la historia.
Anoche tenía un plan. Les mostré cerca de 12 álbumes de retratos de mi padre y de Vega Baja, les enseñé cómo funcionaban las cámaras de movimiento de películas y dimos un tour por el casco del pueblo.
La sed de conocimientos e interés de estos jóvenes es imparable. Salimos de la Fotografía Rosario. les mostré el primer objeto histórico en nuestro camino, que es una tapa de contador que lleva el nombre de Municipality of Vega Baja, de cuando el servicio de agua lo proveía el Gobierno Municipal de Vega Baja y no la Autoridad de Acueductos.

Nos detuvimos en un espacio dedicado a estacionamiento donde antes estaba la casa de la Familia Rodríguez Pérez, de la que salió toda una generación de excelente médicos conocidos en todo Puerto Rico y de un farmacéutico, Jaime, que aun trabaja en la Farmacia Rodríguez, a sus 92 años de edad. Al frente, una casa abandonada donde residió la Familia Alvarez Rodríguez, quienes publicaron el primer periódico de Vega Baja y que produjo al escritor Agustín y Brígida Alvarez Rodríguez, ascendientes de Fernandito Alvarez, la Juez Cuquita Sierra, varios deportistas, profesionales y los músicos Roberto Sierra y Marquito Enríquez.
Fuimos por la Calle Muñoz Rivera a ver los vestigios de la Cárcel Municipal, con sus ventanas levantadas y aun con barrotes, en la parte trasera de la Casa Alcaldía. Mas adelante, el edificio de la Guardesa, que tomó su nombre de los españoles provenientes de La Guarda, España, al igual que el edificio de la Asturiana, que lo tomó de su dueño proveniente de Asturias. En el edificio de los Alvarez, la Guardesa, la Asturiana y en una casa de la Calle Manuel Padilla Dávila pudimos ver los escudos misteriosos o inscripciones que se le ponían en el frente a los edificios.

Pasamos por el edificio de la alcaldía y su reloj desorbitado con una historia de maltrato arquitectónico, el Teatro Fénix, el templo catóico, la Farmacia Náter y el edificio del Dr. Armaiz, con su museo privado de artefactos médicos de los médicos predecesores de su familia, su abuelo Jesús, quien fue alcalde de Vega Baja y de su padre Guillermo.
Hicimos un ejercicio con una de las fotos más viejas de Vega Baja, para comparar la plaza y los edificios de su norte con la actualidad. Se llevaron la sorpresa al identificar la bandera de Puerto Rico en la primer fotografía donde fue retratada. Quedaron maravillados con los edificios que ya estaban en 1896, fecha de la imágen.

Por segundo jueves en la noche, la pasamos muy bien. Mientras en la Plaza hacían ejercicios y el Teatro América celebraba una graduación, nosotros estábamos en una faena maravillosa. Me sorprende la curiosidad y la persistencia de ellos por conocer más, lo que me obliga a seguir tertuliando de una manera activa, los jueves en la noche. La agenda, ellos mismos la sugirieron.