Es una pena observar y confirmar la «inmadurez política» que tenemos los puertorriqueños. Manifestamos burlas, críticas, entre otras cosas negativas. ¡Caramba! ¡Menos queja y más acción! Queremos una vida color de rosa, moviendo la lengua y NINGÚN DEDO… Creemos un plan, vamos a marcar la diferencia, depositemos nuestro granito de arena, si no, nos quedaremos estancados en este ambiente tenso y sin dirección. Ah, otra cosa, APRENDAMOS a reconocer lo que está mal, pero TAMBIÉN LO QUE SE ESTÁ HACIENDO BIEN.
¡Hay que reflexionar!
Solo es mi opinión, reconozco que un poco fuerte, pero soy directo de naturaleza…