Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
Las ideas preceden a la acción. De hecho, la acción sin ideas lleva al caos, a la anarquía, lo que a su vez termina en ideas, pero el ejercicio de la mente, siempre antecede.
Lo que conocemos como Vega Baja y vegabajeños es el resultado de ideas, a veces pensadas y escritas pero generalmente no. Buscar los fundamentos se nos hace difícil si no sabemos el orígen.
Todo lo que se escribe, aunque sea equivocado, es importante para la historia. Ideas minoritarias en a veces son despreciadas y minimizadas que terminan siendo la norma, con el pasar del tiempo. En otras ocasiones siguen divagando, esperando su propio tiempo.
Las ideas que triunfan no siempre son las mejores, aunque el poder y los factores de especulación las establecen. Esto hace que el progreso se detenga o se atrase.
El ideario vegabajeño es un proyecto que me he autoimpuesto para buscar las ideas que nos ayudaron a formarnos. Consiste de reencontranos con nuestros cronistas, historiadores, investigadores, poetas, religiosos y todo aquel que haya puesto tinta a un papel.
Vamos a exponer y a reflexionar sobre los que antes hayan reflexionado primero sobre nuestro pueblo. Eso nos dará una dimensión adicional sobre nuestro sentido de pertenencia, nos permitirá ver las dimensiones de nuestra grandeza y la fragilidad de nuestras debilidades.
El propósito final de esa mirada al pasado persigue afinar nuestra percepción y encontrar las raíces del amor colectivo sobre los distintos temas de nuestra vida.
Publicaciones previas del Ideario Vegabajeño
De la Cruz Sierra, Bautista, Vega Baja en el Panorama Puertorriqueño (1963)
Ramos Barreto, Roberto, Bienaventurados sean los bosques (2014)