
LAS VEGAS – Las amenazas de Timothy Bradley incrementaron luego del pesaje. Pero al parecer ninguna de ellas ha logrado intimidar al ocho veces campeón divisional Manny Pacquiao.
Bradley, campeón welter de la OMB, advirtió a Pacquiao que no dejará esta vez en mano de los jueces la decisión del combate y que muy probablemente le administrará la misma medicina que el mexicano Juan Manuel Márquez le inyectó al filipino hace unos años en el mismo escenario.
Pero ese tipo de ataques verbal es algo a lo que Pacquiao ya está acostumbrado.
“He estado 20 años en el boxeo y todo los que han seguido mi carrera saben lo que ha pasado con aquellos oponentes que han dicho que me van a noquear”, dijo Pacquiao al ser entrevistado por ESPN luego del pesaje.
El púgil filipino que tiene marca de 55-5-2 y 38 nocáuts, se mostró confiando y hasta sonriente ante cada uno de los comentarios de Bradley, quien lucía más serio que nunca.
“Eso que dice es algo que tiene que probar en el ring. Será una pelea divertida”.
Pacquiao perdió en el 2012 ante Bradley mediante una controversial decisión dividida que fue muy criticada.
Dos de los jueces: C.J. Ross y Duane Ford vieron ganar a Bradley 115-113, y el tercero dio a Pacquiao como ganador con igual puntuación.
Esta vez ya no estarán Ross y Ford quienes se acogieron al retiro luego de ser duramente criticados.
Dos de los jueces serán de fuera del estado de Nevada y uno será local. Kenny Bayless será el tercer hombre.
“Aquí el que tiene que probar que fue el vencedor de la primera es él (Bradley)”, agregó Pacquiao.
Bradley tiene marca invicta de 31-0 y 12 nocaúts. Sus dos anteriores victorias fueron ante Ruslan Provodnikov y Juan Manuel Márquez.
Pacquiao viene de vencer a Brandon Ríos por decisión unánime, en una pelea que marcó su regreso al ring luego de su fulminante derrota del 2012 a manos de Márquez quien lo venció por nocáut en el sexto asalto.
“Ya yo le gané una vez. Ahora es él quien tiene que demostrar que puede vencerme”, añadió Bradley.