El primer gran fracaso de Marcos Cruz Molina

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR

Thomas Jimmy Rosario Martínez por LuigiHace tres días supe que Marcos Cruz había sido destituído como Presidente de la Junta de Directores del Consorcio Dorado-Manatí y que la Directora, Janet Miranda había sido despedida.

A esta fecha tengo mucha información interna de lo que ha ocurrido allí, pues he realizado una investigación responsable. Penosamente, como ocurre cada vez que hay una crisis con Marcos Cruz Molina, éste se enconcha y realiza peripecias para accionar una cobardía personal de evasión que en nada le ayuda.

Podemos concluír que esa verdad le molesta. Y la verdad, que a lo mejor la causó un factor ajeno, le produce vergüenza y por no querer mentir, desaparece de los teléfonos y de la presencia física para que no lo miremos a los ojos ni califiquemos el temblor de su voz.

El lema de marcando la diferencia está dirigido a que recordemos el nombre de Marcos. Esa es una manera de publicitarse con dinero del Gobierno Municipal, de personalizar lo que es un ente colectivo que va más allá de la persona del alcalde. Cosa que le gusta porque desde que llegó su nombre está dondequiera. Pero cuando queremos una verdad, se encierra con una coraza como el carro de Batman.

En eso se parece a sus antecesores penepés. Le gustan los ambientes controlados para lucir bien. Pero la verdad es la verdad, comoquiera que la pongan.  Marcos le ha estado huyendo a la verdad lo que lo hace un presunto culpable.

Lo acusan de negligente, indiferente con el Consorcio. A la ex-directora supuestamente le imputan faltas y alegadamente radicaron tres querellas, que en la misma Oficina de Etica Gubernamental no tienen. 

Anticipan que el alcalde romperá su promesa de no emplear a miembros de la Legislatura Municipal ahora que su ex-presidenta está desempleada. Supuestamente no hay dinero para gastar ni para batatas políticas y no se nombrarían más ayudantes ni más empleados.

Dicen que también está pensando cambiar su auto oficial, porque es muy caluroso. Lo que le cambió tal vez sea el pudor político cuando ya parece que se ha contaminado con los estilos que tanto criticó de los demás alcaldes pasados.

Llorando como una Magdalena en enero de 2013 juró honestidad, pero la honestidad comienza con hablar claro y a tiempo. No manipulando la información ni evadiendo la explicación que todos nos merecemos.

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