Ref. Artículo: !Ay ya, la más perfecta!
Por Héctor Figueroa Casanova
Estimado Anonísimo Cruz:
Respeto tu derecho inherente a escribir de forma seudónima el artículo !Ay, ya, la más perfecta! Este es sumamente interesante porque provee una buena oportunidad para comentar y analizar.
Repetir innumerables veces acciones y cualidades pueden ser cansonas y repetitivas pero también una forma necesaria y sana para declarar las cosas que se quieren ser y se desean lograr. Posiblemente el repetir; «esto es una administración transparente», » no es sobornable» » no responde a intereses económicos» su uso puede llegar a ser hiperbólico. Pero desde mi punto de vista, es necesaria la repetición de estos valores, cualidades y características para poder internalisar y mantener dicha visión. Un principio de la educación es que la repetición es necesaria para un buen aprendizaje.
Estoy de acuerdo de que la perfección es un atributo única y exclusivamente de Dios y no de los hombres. Caer en el error de ser ególatra es como tratar de sobresalir por encima de los demás deforma egoísta. Es insano, indeseable y no rinde frutos.
Por otro lado, en la lucha política partidista, cada partido ha demostrado siempre tener sus propios conflictos internos, que siempre afectan la unidad y el funcionamiento integral y solidario de los partidos y sus miembros.
Marcos tiene su propio temperamento, que es idealmente complementado por su esposa Ginny. Él no es perfecto, como ningún ser humano lo es, pero lo apoyo y lo respeto y estoy seguro, de que como alcalde, toda crítica la verá como una oportunidad de crecimiento e instrospección.
Con mucho respeto a tí y a tu artículo !Ay, ya, la más perfecta! se despide hasta otra próxima ocasión.
Tu amigo público,
Héctor Figueroa Casanova
