(Fragmentos de una conferencia sobre Trina Padilla de Sanz-: La hija del Caribe)
Les leeré la carta que Trina le escribe a su querida amiga, la feminista Ana Roque Duprey, que en esa época estaba realizando una encuesta sobre como las mujeres se ocupaban de su tiempo. Pero la contestación no llega y Ana Roque le pide cuentas a Trina de porque no le contesta su petición .
La respuesta de Trina, entonces viuda, maestra de piano en Arecibo, y
que tenía en su vejez, a su cargo sus tres nietas que vivían con ella, (entre ellas mi madre) es el autorretrato de una luchadora, como de tantas otras mujeres con templanza, que fueron protagonistas de una época en la que solas, sin seguro social, o de seguridades del estado, como cupones , plan 8, medicad etc. levantaron una familia con decoro y amor .
Oigámosla : “ No crea usted que la tengo olvidada: ¿ Cómo podría suceder esto? Personas como usted están siempre en la mente de quienes sabemos comprenderlas y quererlas : pero, es tal el trabajo que me abruma, que a veces , creo volverme loca, y para que usted no crea que le exagero, ahí van algunas notas.
Trabajo para las escuelas, pedidos para maestros y alumnos, que tengo que contestar. Unas notas sobre Santa Teresa Jesús (esto desde Nueva York); una carta familiar, que sirva para modelo para las escuelas (varias en la isla) apuntes sobre El Caribe, poesía del mismo, apuntes sobre mi humilde personalidad, datos sobre Amalia Paoli sobre el libro de Ángela Muñoz Negrón, respuesta a numerosas cartas . Diariamente, mis clases, la alta inspección, la visita, el teléfono, ese tirano moderno, es para volverse loca.
Y como sólo tengo dos horas al día para todo esto, pues aunque me levanto a las seis de la mañana todos los días, a esa hora me baño, desayuno y paseo de una hora en el Víctor Rojas, llegó a estudiar el piano hasta las diez y media, a esa hora escribo, hasta las 12:30, almuerzo y me acuesto a descansar y a leer la prensa (no a dormir), me levanto a las tres, a dar clase de piano hasta las siete. Como leo, rezo. Y a las nueve y media a la cama, para reanudar al otro día la labor. ¿ Se convence usted mi buena amiga?»
Hoy dirían que eso es mucho estrés y que tanto trabajo hace daño para la salud , pero nuestra protagonista vivió incansablemente hasta los 90 años.
Trina sin apenas tiempo para sí, con su trabajo de maestra de piano que sostenía su hogar, busca tiempo para dedicarse al país, a los demás escribía en la prensa ….( en 50 años Trina , tuvo mas de 1000 alumnas de piano, casi un Conservatorio).

Estoy interesado en un articulo que Trina Padilla de Sanz escribió en El Mundo sobre la zarzuela titulada Almas y Olas, sobre la vida de Víctor Rojas, héroer arecibeño. puede ayudarme en esa búsqueda ?
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En qué año? Ella murió en el 1957. Estoy buscando.
Mientras tanto, puede comunicarse con su bisnieta Elsa Tió en facebook. Sigo buscando.
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