Maray Bonilla Martinez
Con tristeza y algo de indignación, he visto en los útimos meses como dos jueces que llevaron una vida profesional intachable y a quienes la gran mayoría del país respetaba, ya sea por sus acciones y expresiones, han tirado por la borda una vida entera. Qué lastima que lo que recordaremos son esos meses por su intensidad y las consecuencias de sus actos !