De ahora en adelante, informó el martes, sólo los sacerdotes diocesanos que sean «capellanes del Santo Padre» pueden usar el título honorífico, y solamente después de cumplir 65 años. Los obispos, vicarios y arzobispos seguirán siendo llamados «monseñor» y las autoridades de la Santa Sede podrán usarlo si el puesto que ejercen amerita que lo usen.
El Vaticano hizo énfasis en que el papa Pablo VI redujo el número de títulos honorarios en 1968 y que la decisión de Francisco «debe entenderse en esa lógica, como una mayor simplificación».
