Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR
El Gobierno Municipal de Vega Baja en la presente administración recibió las arcas vacías, comprometido el futuro económico y con asuntos pendientes con soluciones cuesta arriba. El alcalde
Marcos Cruz Molina ha demostrado una fibra moral de la más alta calidad al establecer un nuevo estilo de gobernar el municipio, limitando sus ayudantes, controlando el gasto y deteniendo la corrupción institucional. Es el único año donde no se ha denunciado ningun acto indebido que pudiera constituír delito. El alcalde no ha retenido a funcionarios que no den el grado de excelencia y a los que se han quedado, les ha brindado herramientas de enseñanza para su crecimiento ético.
A pesar de las limitaciones, hemos tenido más actividad social que cualquiera de los pasados ocho años o tal vez el conjunto de todos. Desde la Toma de Posesión, bohemias con tríos, Fiestas Patronales,

competencias deportivas de todos los niveles y disciplinas, campamento de verano para niños especiales, talleres, teatro gratis para el pueblo, clínicas de salud, atención al comercio y una gran interacción con personas y grupos vegabajeños que han ayudado
al Gobierno Municipal a hacer su labor en bien de los locales. Dos grandes celebraciones de gran trascendencia, entre otras, fueron escenificadas, el bicentenario de la Legislatura Vegabajeña, al filo de un año de atraso y la
Octava Exaltación del Salón de la Fama del Deporte, luego de casi una década en que no se facilitó la actividad.