
LES COMPARTO ESTE MOMENTO – Ayer mientras firmaba mi libro en San Lorenzo de repente en la fila está este señor. Él, hizo la fila como cualquier otra persona. Cuando lo vi no pude contener el llanto por la sorpresa. Él fue quien me regaló mi primer libro en mi vida, quien me enseñó que en la lectura estaba la diferencia entre la mediocridad y la sabiduría, quien me hizo saber que la humildad es más importante que el éxito y sobre todo me enseñó que la sensibilidad es la cualidad más importante en un ser humano. Me enseñó que mis estudios eran lo único que siempre tendría y me hizo saber que cuando cometa errores debo aceptarlos con la misma vehemencia que los cometo. A él dedico todos mis triunfos porque mis fracasos se deben a que no le hice caso a algún consejo que me haya dado. Él, un jibarito de San Lorenzo que solo estudió hasta noveno grado y que se fue a Chicago a los 17 con $5 dólares en el bolsillo es la persona que inculcó en mi todo lo bueno que tengo… Y lo malo se debe a que no viví con él de niño pues lamentablemente nos distanciamos para que él trabajara en Chicago mientras a mis 2 años vine a Puerto Rico. A él, ese hombre que tanto miro con admiración, a quien con pasión veo coger el pico y la azada para trabajar en el campo le agradezco porque si hoy tengo un libro de mi autoría se lo debo a que un día a mis 6 años me regaló un libro y me hizo saber que en los libros estaría mi futuro si quería ser alguien. Gracias … Don Víctor Manuel Fonseca … Mi padre, el hombre más hermoso del mundo… Perdona papi las veces que te he fallado, gracias por enseñarme que puedo hacerlo mejor. Gracias por la sorpresa. Cada lágrima que ayer viste se debe a la profunda forma en que tu mirada me hace sentir como un niño otra vez. Te amo padre mío.