La Junta de Calidad Ambiental (JCA) y la Guardia Nacional de Puerto Rico aún no han determinado la causa de la emergencia ambiental suscitada anoche en la calle Monserrate de la urbanización Colinas del Marqués, en Vega Baja, en la que un hombre resultó con quemaduras y medio centenar de vecinos se afectaron por las emanaciones tóxicas.
Según precisó la presidenta de la JCA, Laura Vélez Vélez, a eso de las 2:00 a.m. de este miércoles se determinó científicamente que en la zona no había niveles de explosividad presente y el tanque de reserva de agua que provocó la emergencia ambiental carecía de presencia de tóxicos.
“Ya se completó el proceso de determinar la peligrosidad del área. Falta disponer del material… Se dejó un perímetro y la Policía está en el lugar”, comentó la funcionaria en entrevista telefónica con este diario.
Fue a las 5:00 p.m. del martes, cuando un hombre de 46 años, que no ha sido identificado, comenzó a limpiar un tanque de reserva de agua de plástico y metal. Al parecer el tanque contenía algún solvente que se activó con agua potable y produjo las emanaciones tóxicas.
Vélez detalló que el hombre resultó con quemaduras de primer y segundo grado. Este se encuentra hospitalizado en la Unidad de Quemados del Centro Médico de Río Piedras, dijo.
Entretanto, los vecinos afectados fueron dados de alta anoche mismo y se hospedaron con familiares hasta que la JCA les permitió el regreso a sus hogares a eso de las 3:30 a.m. de hoy, miércoles, mencionó la presidenta de la JCA.
“Solamente una persona que sufrió quemaduras, que era la persona que estaba manejando contenedor, está en la Unidad de Quemados del Centro Médico. Los otros fueron atendidos en una institución médica por ardor en la garganta, picor en la piel, dolor en la cabeza, náuseas y vómitos. Se trabajó (la escena) como si fuera una escena de contaminación, porque no se conocía la sustancia. Se usó manejo de escena con sustancia desconocida”, explicó.
La funcionaria le sorprendió que se le informara que la ropa que se quitaron los residentes afectados se dejó abandonada a una cuadra de la escena. Mencionó que ella había dado instrucciones de que se manejara como material biomédico.
Según observó este medio, lo único que era vigilado por agentes de la Policía era la residencia del afectado. Allí, en su patio, yacía esta madrugada el tanque de reserva de agua.
Vélez indicó que se supone que en horas de la mañana personal de la JCA regrese a la zona para disponer del tanque y de la ropa que quedó abandonada a orillas de la calle.
Mientras, el laboratorio de la Guardia Nacional debe tener listo durante el día los análisis de campo que se realizaron para determinar qué sustancia provocó la emergencia ambiental, dijo la presidenta.