Por Gerardo Cordero / gerardo.cordero@gfrmedia.com
La ropa que se quitaron los residentes afectados se dejó abandonada a una cuadra de la escena. (alex.figueroa@gfrmedia.com)
Las autoridades determinaron hoy, miércoles, que la emergencia ambiental ocurrida en la urbanización Colinas del Marqués, en Vega Baja, se ha vinculado a la presencia de ácido carbólico en un tanque manejado por un hombre que resultó con quemaduras al producirse una reacción química que, además, afectó a decenas de vecinos en la citada comunidad.
“En la tarde de hoy los resultados de laboratorio de las pruebas realizadas por la Guardia Nacional al contenedor que suscitó la emergencia ambiental en Vega Baja reflejaron que la sustancia se trata de ácido carbólico. El mismo es usado en la industria farmacéutica y química para distintos procesos de manufactura”, dijo Laura Vélez Vélez, presidenta de la Junta de Calidad Ambiental (JCA).
La funcionaria, quien el martes en la noche supervisó la respuesta de la Unidad de Emergencias Ambientales de la JCA en la calle Monserrrate de Colinas del Marqués, señaló que «la comunidad puede estar tranquila ya que no hay peligrosidad en la zona”.
No obstante, explicó en declaraciones escritas que la dependencia que dirige «continúa su proceso de investigación, entrevistas y recopilación de información a los fines de determinar los próximos pasos de disposición del contenedor y manejo del caso».
Vélez Vélez indicó el martes en la noche que unas 50 personas se quejaron de ardor en la garganta y picor en la piel, por lo que fueron llevados al hospital Doctor’s Center, en Manatí, tras producirse la emanación tóxica asociada a la reacción química durante el manejo del contenedor de metal y plástico.
Esos vecinos, así como el hombre que limpiaba el contenedor con agua, un expolicía de 46 años, identificado por familiares como Andrés Rivera Vélez, quien sufrió quemaduras de segundo grado, ya fueron dados de alta y referidos a sus hogares. Parientes del perjudicado dijeron a periodistas que Rivera Vélez compró el contenedor en un almacén de pinturas y tenía previsto utilizarlo como reserva de agua en su hogar.
Debido a la emergencia ambiental, personal del Cuerpo de Bomberos y de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (Aemead) montó una unidad para la descontaminación inicial de los vecinos afectados. Después de despojarse de sus vestimentas y ducharse, las personas, ataviadas con mamelucos desechables, fueron trasladadas al hospital.
Mientras, soldados de la Guardia Nacional acudieron a la calle Monserrate, recopilaron evidencia, analizaron el contenedor y eventualmente, mediante exámenes de laboratorio, determinaron la presencia de ácido carbólico.
El ácido carbólico es conocido también como ácido fénico o fenol. Según varios portales en línea sobre compuestos químicos, el mismo puede sintetizarse mediante la oxidación parcial del benceno. La sustancia, en estado líquido, puede tener un olor desagradable alquitranado.
Si se trata de fenol, la sustancia se evapora más lentamente que el agua. Es corrosivo y sus gases son explosivos al contacto con fuego. La sustancia se usa en la producción de resinas, nilón y otras fibras sintéticas. Es muy empleado en la industria farmacéutica. Pueden estar presente en desinfectantes y en ciertos medicamentos. Sin embargo, de ser ingerido en altas concentraciones por humanos puede causar envenenamiento, vómitos, decoloración de la piel e irritación respiratoria.