Por Gerardo G. Otero Ríos / gerardo.otero@primerahora.com 10/28/2013

Los residentes de este municipio lamentan la falta de rondas, lo que provoca un aumento en los actos delictivos
El comisionado de seguridad aceptó la escasez de policías municipales
Vega Baja. La ciudad del Melao Melao ha sufrido por años las consecuencias de las guerras por el control de los puntos de drogas. Sus calles han sido manchadas por sangre y el consenso general es que el municipio no es seguro.
Durante los últimos años, la Policía municipal ha tenido cuantiosas bajas en su matrícula dejando al día de hoy alrededor de 17 efectivos.
Es este panorama el que causa desconcierto entre los vegabajeños, que viven preocupados por la continúa ola criminal que azota a la Isla y la evidente escasez de oficiales de la ley y el orden en este municipio.
“Esto aquí es tierra de nadie. Ya a las 12:00 del día uno tiene que recogerse. Aquí asaltan de día y de noche”, manifestó Héctor Ruiz, quien junto a su esposa Rosa Molina vende billetes de lotería cerca de unos negocios en la calle principal del casco urbano.
“Si hubieran más policías en la calle no habría tanta criminalidad”, argumentó.
Molina, por su parte, se mostró preocupada por la situación que ha dejado las calles del municipio con poca vigilancia.
“Nos sentimos preocupados porque los negocios se han cerrado y aunque las ventas están muy pobres, aún así los pillos hacen escante”, señaló.
La culpa no es de ellos
Mientras, el comisionado de la Policía municipal, Edgardo Santiago Canales, reconoció la problemática y responsabilizó a las pasadas administraciones por la crítica situación que hoy afecta al cuerpo policiaco.
“En los ocho años de la pasada administración, la Policía municipal de nuestro pueblo ha perdido más de 40 agentes. Estamos pasando por el peor momento de nuestra historia”, afirmó.
No obstante, Santiago Canales, quien cuenta con 21 años de experiencia en la fuerza, señaló que ha logrado acuerdos colaborativos con la Policía estatal.
“Estamos trabajando en unión a la Policía estatal y le estamos cerrando el paso a los delincuentes”, aseguró.
Agregó que espera que al menos seis agentes se integren a su equipo de trabajo este año, que serán trasladados de otros pueblos, y otros trece graduados de la Academia de la Policía.
“Pero necesitamos el dinero para poder pagar a estos nuevos agentes:, dijo, al detallar que dependen en gran parte de la asignación de fondos federales, como las subvenciones de la Oficina de Servicios Policiales Orientados a la Comunidad (COPS, en inglés) y el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos.
“Ahora que somos pocos es el momento de crear propósitos, de reestructurar nuestra agencia para cuando tengas más efectivos mantengamos un mejor control del personal”, subrayó.
“Levantar la Policía de donde está ahora mismo no es trabajo fácil, pero estoy seguro de que, poco a poco, lo vamos a lograr”, afirmó.
Este medio intentó en múltiples ocasiones obtener una reacción del alcalde Marcos Cruz Molina pero éste se mostró indispuesto a atender nuestra petición.
No obstante, a través de comunicación escrita, el mandatario municipal recalcó que “actualmente (a nuestros) policías municipales se le está ofreciendo adiestramientos, capacitándolos para que cada día salgan a la calle preparados y seguiremos buscando los mejores recursos para tener un cuerpo policiaco experimentado”.