El peso del poder del alcalde con el comercio local

ESCUDO ALCALDE DE V EGA BAJA ROTULO FRENTE A COMERCIO

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR

En la Alemania Nazi, se pintaban las propiedades comerciales de los judíos con el propósito de advertirles que había un poder superior en la tierra que era el Gobierno prepotente de Hitler. Un error del alcalde Luis Meléndez Cano y del siguiente alcalde Edgar Santana Rivera al perpetuar por muchos años los estacionamientos regulados por metros y unas multas inocuas que eventualmente se declararon improcedentes, fueron parte del despoblamiento comercial de Vega Baja. Esos son dos ejemplos -mundial y municipal- de malas decisiones ejemplarizan cómo se utiliza mal el poder político y económico de los gobernantes sobre su pueblo.

En un ambiente que se supone que sea festivo y sobre la palabra que creímos y divulgamos de los labios del alcalde Marcos Cruz Molina de que no iba a cerrar las calles, esta semana han amanecido con la marca del carimbo en la frente los pocos negocios que quedan abiertos, anunciándoles que el poder económico de los de afuera pueden ordenarle al alcalde lo que sea, inclusive la toma por asalto de la Calle José Julián Acosta. Nuevamente los contratistas, que tanto dolor trajeron en el pasado a los vegabajeños al quitarle el ingreso al vegabajeño, están mandando en Vega Baja.

Esto se dice que es tradicional, pero no lo es. Hace tres décadas la administración de entonces se dió cuenta de que la aglomeración de gente era un problema de seguridad. Ya se había perdido vidas, hubo también heridos y muchos casos de alteración a la paz, agresiones y actos impúdicos.

Después que ya la sentencia recayó porque está consignado por el alcalde con su firma en una ordenanza y en la concesión del derecho al de afuera, ha convocado a los comerciantes para una reunión esta tarde. Hay que escucharlo con respeto y por la esperanza de que el panorama no sea negativo como parece ser. De cualquier manera, si miente o se equivoca, tiene el poder para hacerlo.

Que le crezca la naríz como a Pinocho por la falta de credibilidad, no debe ser un problema para él. Ya nos dejó los primeros nueve meses sin parir la dichosa universidad bilingue en el pueblo pues anunció que iba a destinar a vivienda los edificios que se habían adquirido y a los vecinos de Brisas de Tortuguero y Ciudad Real al borde de una inundación masiva con su inacción. En la actividad del Bomplenazo se dice que autorizó a uno de dos negocios ambulantes  a una persona para que se sacaran fondos para el Partido Popular y les hicieron una competencia injusta a otro negocio establecido, poniéndolos al frente para acaparar los clientes. El lo ha negado. Aparte de los comentarios de populares conocidos que lo afirmaron, lo más cercano que puede haber es un pacto de silencio sobre el suceso.

La decisión de poner machinas dentro del casco del pueblo expone especialmente a los niños a accidentes, a los mayores a problemas de desplazamiento en la muchedumbre que se espera y a los comerciantes con el estrangulamiento vicioso de sus negocios. Suponemos que el teatro no se use durante la semana, si van a negar el acceso de los coches bomba en caso de fuego con el invento.Eso es contrario a la ley.

A los ancianos e impedidos que acuden a la farmacia, las oficinas de médicos y al siquiatra de la calle, deberán no enfermarse ni entrar en crisis, porque una ordenanza municipal, firmada por Marcos Cruz Molina, cierra el paso de la Calle Acosta. Aquellos que no caminen o tengan dificultad y no puedan ser llevados por sus familiares porque no haya paso, podrán hacerlo la siguiente semana si saltar la visita no les ocasiona el cambio de residencia para el cementerio. Todo esto, obviamente, es una exageración de mi parte para dramatizar el suceso, pero si algo ocurre no es porque la historia no se conozca, sino que no se supo valorar la experiencia pasada.

Esperamos que la convocatoria no sea para decirnos lo que sabemos, pues ya el cantazo del reversazo nos dejó aturdidos y decepcionados.

Deja un comentario