Por Thomas Jimmy Rosario Matínez DVPR
Afortunadamente, ya la oposición al Partido Popular Democrático se va definiendo. Algunos penepés de competencia probable y posible ya están definiendo su paso y se están posesionando poco a poco del instrumento de guerra para 2016.
En la controversia de la piscina, la proyección fue excelente. Aunque hay mucha culpa de los que gobernaron a Vega Baja en los últimos años, que no son otros que los penepeístas, pusieron al alcalde de carreritas y a la prensa del país a cuestionar la lentitud del Gobierno Municipal para resolver sus problemas.
Alexander Gandía, Tito Cordero y Joito Pérez fueron los protagonistas. Anteriormente los penepés de las redes sociales trataron de crear issues, pero nadie les hizo caso por la intensidad y el insulto que acompaña a cada planteamiento.
Me dijo una persona importante del partido en el nivel local que una de las comisionadas electorales que participa abiertamente y que fue legisladora municipal en los últimos aleteos de 2012 podría ser sustituída por sus expresiones abiertas homofóbicas e insultantes a personas y grupos. También me dicen que quieren mantener los que pertenecieron a la pasada administración dentro del partido pero no se cuidarán de no concederles puestos en la directiva del partido en el nivel local ni en la administración municipal . Solamente quieren a gente ejemplar.
Eso es una buena idea. Sanear el partido es un buen incentivo para que los electores crean en una promesa electoral de los que quieren administrar el Gobierno Municipal, el distrito y el país.
Vuelvo a decirles que el ejemplo de éxito para ganar es Marcos Cruz. El se preparó bien desde su niñez, adolescencia, juventud y adultez atándose socialmente a personas y grupos políticos, culturales y religiosos. Cosechó una buena reputación, esperó su turno, enfrentó a los adversarios dentro de su partido con mucha discresión, buscó personas sin tacha moral y diversa para formar la plancha de candidatos de la Legislatura Municipal, como legislador municipal fue uno de los mejores de la historia presentando proyectos con sentido, discutiendo con argumentos los de administración y los demás que se radicaban, haciendo comparecencias ante los medios con temas coherentes de fiscalización a la entonces administración penepé y cosechando gente que eventualmente le dió el triunfo.
La gente que respaldó a Edgar Santana y a Iván Hernández perdieron su norte cuando se produjo el fallo del jurado y cuando pillaron a Iván, uno de los mismos suyos, con una grabación que luego el admitió como válida, exhortando a lo indebido. De los candidatos del pasado, al menos tienen que descartar a dos, que no hay manera que vuelvan a ser postulados. Pero con ello tiene que venir la adminisión de las cosas malas que esa administración hizo. Como desde aceptar a los inversionistas políticos en su campaña, contratar asesores caros y malos, hacer obras faraónicas mal construídas e interminables, tratar de acabar con los valores culturales por medio de sus instituciones, como el cierre de la Biblioteca Pública existente, las exaltaciones del Salón de la Fama, ignorar al Centro Cultural, abandonar los edificios históricos adquiridos y otros asuntos que todos conocemos.
El futuro del Partido Nuevo Progresista en Vega Baja tiene que venir con un plan de gente y actividades de grupo. No puede estar las mismas personas que dirigieron, pues la oportunidad no les hace acreedores de ninguna cosecha. Tienen que separarse del pasado y asegurar que no tienen vínculos con lo malo que se hizo y hasta donde sea posible, señalar los errores como ajenos.
Si se pierden en la comparación con la presente administración, como motivo para traer lo que antes hubo, perderán su tiempo. Las personas y el discurso político tiene que ser analítico, bueno, positivo y esperanzador. No pueden volver al pasado porque no hay ejemplos ni sentido alguno de administración municipal desde 2005 hasta 2012.
Tienen que tomar la ruta del futuro en línea ascendente, sin mirar hacia atrás, como pasó en los tiempos del Viejo Testamento. Si siquiera dan la vuelta a su cara para ver la destrucción, se convertirán en piedra.