
-Oye Secu, el alcalde se fue pa’ Niuyol y dijo en Internet que había sido todo un éxito su gestión, pero no soltó prenda. A mi me huele a peje de maruca, como dice Rubén.
-Primo, lo que Rubén dice es que esto es una bachata.
-Yo hablo de Rubén Sánchez, que un día se descubrió que no sabía lo que era un peje de Maruca y después dijo que había varias versiones.
-Yo hablaba de Rubén Berríos, que siempre ganaba las elecciones aunque saliera con menos electores. Así está Marcos Cruz, proclamando triunfos pero…na de ná. Cuando se ha embuchao, algo malo tiene que haber y no encuentra como decirlo.
-Yo creo que él aprovechó el viaje para no tener que votar por la doña dominicana porque él llegó después de la elección que hicieron para el escaño por acumulación de Eduardo Ferrer.
-Eso es especulación.
-Y lo tuyo también. Pero la verdad es que el asunto ambiental es un tostón y si ha logrado bailar en la casa del trompo, será mi héroe… pero si le comieron los dulces y no entendió el inglés del gringo de la oficina ambienta federal, está jota.
-Y nosotros también. Fíjate, el problema de Marcos sigue siendo la pobre comunicación con el pueblo. No hay quien lo entienda, aun cuando uno piense que es el maracachimba de los alcaldes de Puerto Rico. El como que se encierra en su oficina, visita a la gente en los barrios, despide duelos y va a cuanto bautismo de muñecas, pero sigue siendo parco y hasta a veces mudo.
– Eso no es bueno. La comunicación es necesaria. Somos un pueblo que solo nos mantenemos unidos cuando hay un crazy glue que nos aglutina fuertemente. Marcos tiene «deficiencia de pegamento». Es más un burócrata que se esfuerza por la corrección en todo, pero necesita un poco de gasolina y fuegos artificiales para que todos podamos saber las cosas como son. Hay poca info…