Estando ayer en San Juan en la marcha de los que estamos en contra de los abusos que se están cometiendo contra este Pueblo, me di cuenta que Vega Baja está en el candelero. Me topé en una conversación de dos caballeros y una dama haciendo referencia al parecido que Vega Baja tiene con varias ciudades de la Republica Dominicana y no es precisamente por sus playas ni sus costas.
Decían que la proliferación de negocios de gomas (Gomeras) en Vega Baja ha sido más grande y abarcador que los “Fast Food” en Puerto Rico, – en realidad no sé si las personas que animosamente conversaban eran vegabajeñas, al menos yo no las conocía, y decidí de todos modos limitarme a escucharlos teniendo en cuenta que alguien además de nosotros pudiera fijarse a nuestro entorno.
Ciertamente sus comentarios hubieran sido una crítica dependiendo quien les escuchara, constructiva, o desalentadora, para mí, una observación altamente preocupante.
Como cuestión de hechos en Vega Baja hay más gomeras que restaurantes de comida china, “Fast Food”, y restaurantes todos juntos.
Como dije, es altamente preocupante las condiciones en las cuales estos negocios operan, basta con pasar en cualquier dirección por la carretera # 2 entre las oficinas de la división de ingeniería de la AAA y “Freddy’s Paint”, para uno horrorizarse de cómo ya las gomas (neumáticos, llantas) abarcan el área designada para paradas de emergencias, amenazando con desplomarse esa “montaña” de gomas hacia a la misma carr # 2.
De inmediato dispuse realizar una llamada a un amigo “gomero”,(comerciante vegabajeño) éste me indico que precisamente él se está “volviendo loco” con esa situación, ya que la misma según el comerciante, obedece a una dejadez de parte de las autoridades municipales y estatales. Pero mayormente las municipales.
Me impresiona el hecho de que más allá de parecer Vega Baja cualquier ciudad o Pueblo de la Republica Dominicana por asuntos que más adelante detallaré, lo es la situación salubrista que puede escalar a niveles de pandemia en nuestra ciudad.
La comparación de la que Vega Baja fue objeto se refiere al estado de abandono que se encuentran en la infraestructura de la mayoría de los pueblos del país hermano. Puedo dar fe de eso pues por un tiempo residí y forme parte de varias delegaciones a diferentes Pueblos y ciudades de la República Dominicana.
Si alguno de ustedes. estimados lectores. ha tenido o tiene la oportunidad de visitar la República Dominicana, fuera de los límites territoriales “de los intereses europeos y norteamericanos”… como Punta Cana, Cap Cana, Bavaro, Samaná, entre otros destinos turísticos , y dirigiéndose por carreta (autopista Duarte) o hacia el sur podrán notar que toda vez se acercan más a los pueblos observaran gomeras por doquier, pequeños negocios de banca de apuestas, y casuchas para el expendio y arreglo de motores (motoras)
De esos tres negocios diseminados en toda la República Dominicana es el de gomas el que hasta estas fechas ha entrado con fuerza desmedida a Puerto Rico llegando a los extremos de afectar la calidad de vida de nuestros pueblos, esto no lo digo yo solamente, anteriormente en todos los medios noticiosos del país fueron expuestos los problemas a la salud que generan estos negocios en descontrol.
¿Dónde está el departamento de Sanidad de Vega Baja, o el encargado, si es que le cambiaron el nombre? ¡¡Qué falta nos hace Viterbo!!
¿Dónde está la guardia municipal que no toma cartas en este asunto?
¿La policía estatal y autoridad de carreteras?
De igual forma si es que el plan para el recogido de gomas está en vigor, debe ser uno más continuo para que su efectividad no sea menguada por la acumulación de gomas a la intemperie que amenazan con provocar además un accidente.
No puedo dejar pasar que en la mayoría de estos negocios incluso las gomas para la venta están al aire libre en las mismas condiciones ambientales que las desechadas, en otras palabras, son todas, – TODAS -, “la matriz” de gestación para pestes, mosquitos, e insectos de todo tipo.
Estimado alcalde vegabajeño conoce usted muy bien el lugar del que hablé en este escrito, asumo que todos los días tropieza con esa dantesca escena, se hace obligado su transitar, y no hay forma de poder evitar el vertedero de gomas existente mientras maneja su vehículo.
Tomando la conversación de los tres asistentes a la marcha como asunto de percepción ajena , personal, y comunitaria, recabo la pronta atención de nuestro honorable alcalde Marcos Cruz Molina a estos fines por el riesgo que implica esta problemática, recordándole que es el ornato y todo lo que envuelve el concepto, la primera cara que observan los residentes y visitantes de nuestro Pueblo, así mismo la primera nota que se le adjudica a la administración.
Cordialmente; Edgar Orilla
